
Si buscas un lugar donde disfrutar de la gastronomía tradicional con un giro moderno, La Castellana es tu sitio. Ubicado en el encantador edificio Art-Nouveau de 1929 en la Font D'En Segures, este restaurante del Hotel La Castellana es un pequeño y acogedor establecimiento familiar que ha sido renovado recientemente. La dirección es fácil de recordar: Av. Dr. Puigvert, 2, 12160 Font d'en Segures, Castellón. Puedes hacer una reserva al 964444017 o visitar su página web hotel-lacastellana.com para investigar más sobre lo que ofrecen.
Lo genial de La Castellana es que sus especialidades son bien valoradas, teniendo una puntuación de 4.5 sobre 5 en Tripadvisor con reseñas que destacan la calidad de la comida y el trato amable del personal. Si decides ir, prepárate para saborear platos que fusionan lo clásico con toques modernos en un ambiente cálido y relajante. Perfecto para cualquier ocasión, ya sea un almuerzo familiar o una cena especial. ¡No te lo pierdas!
Horarios La Castellana - Restaurant
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 13:45–15:30 |
| domingo | 13:45–15:15 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Castellana - Restaurant
Dónde se encuentra La Castellana
¡Hola, amigos! Si estáis pensando en un lugar chulo para comer o simplemente disfrutar de un buen desayuno, La Castellana es el sitio ideal. Este restaurante, ubicado en Av. Dr. Puigvert, 2, 12160 Font d'en Segures, Castellón, tiene un local maravilloso que han cuidado con mucho esmero, manteniendo esa esencia única desde que abrió sus puertas en 1929. Te sentirás como si hicieras un pequeño viaje en el tiempo, pero con todas las comodidades modernitas que deseas.
La gente de aquí es super amable y siempre dispuesta a charlar. De hecho, cuando fuimos de travesía con las bicicletas, se ofrecieron a guardarlas en su garaje, lo cual fue un gran alivio. ¡Qué tranquilidad! Si decides venir, no te apresures en el desayuno; merece la pena tomártelo con calma y disfrutar de cada detalle que han puesto en su decoración. ¡Definitivamente volveremos, sin duda!
La comida es otro nivel, amigos. Fui recomendado por los propietarios de la carnicería Celsmila de Benasal y no pude haber hecho mejor elección. La presentación de los platos es de primera, y trabajan con productos de kilómetro cero. Si te gusta probar cosas diferentes, su menú degustación es una maravilla. El steak tartar, las gyozas, la pastela de cordero y esa tarta de queso... ¡no tengo palabras! Todo con un toque muy cuidado y servicio de primera.
Ah, y si os estáis preguntando dónde encontrar La Castellana, ya os lo cuento: está en la dirección que os mencioné antes, en Font d'en Segures. Perfecto para desconectar un fin de semana y disfrutar de un entorno bonito y agradable. ¡No os lo podéis perder!
Qué tipo de gastronomía ofrece La Castellana
Y ahí estaba La Castellana, dejándonos una vez más con la boca abierta. Ya lo conocíamos desde hace años, pero esta vez fue diferente; el menú de temporada que probamos estuvo a otro nivel, superando incluso lo que habíamos degustado en un lugar con estrella Michelin solo dos días antes. La combinación de sabores, la presentación y ese ambiente acogedor que siempre nos hace sentir como en casa... ¡qué experiencia más impresionante!
Te cuento que la atención del servicio fue rapidísima y súper amigable. Aunque todo estaba muy bien, el pan de masa madre y los entrantes de la zona fueron un acierto total. La música ambiente era preciosa y la estufa de leña creó una atmósfera muy cálida, perfecta para una comida en grupo o con la familia. Hubiera querido que el balneario estuviese abierto para disfrutarlo todo, pero aún así, esta visita estuvo en el tope de nuestras recomendaciones.
Y no puedo dejar de hablar de la paletilla de cordero. Para mí, ha sido de las mejores que he probado. Vino bien sazonada y asada justo en el punto adecuado. Claro, cada dos personas compartimos una y fue más que suficiente, ¡una bomba! Además, el local es amplio y cómodo, ideal para cualquier ocasión especial. La relación entre la calidad del servicio y de la comida es increíble; de verdad que se nota el esmero en cada plato.
Ahora, respecto a la pregunta que mencionabas sobre la gastronomía que ofrece La Castellana, te diré que la palabra que mejor la define es diversidad. Hay un menú bien adaptado para todos, incluso para los vegetarianos, donde todo es un viaje de sabores que va desde la tradición local hasta toques más vanguardistas. Cada plato es un espectáculo, tanto por los sabores como por cómo se presentan. Definitivamente, si no lo has probado, ¡no sabes lo que te has perdido!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y sí, como te decía, el domingo 8 de octubre decidimos cambiar de planes y nos plantamos en La Castellana. Te cuento que el sitio nos sorprendió porque veníamos de un bullicioso Culla donde era casi imposible encontrar mesa. Al final, esta elección fue un acierto total. El ambiente era tranquilo y acogedor, algo que se agradece un montón cuando buscas desconectar. Además, los camareros, Francisco e Iris, fueron una maravilla, siempre sonriendo y atentos a lo que necesitábamos.
El menú del día era una delicia. Empezamos con una Vichyssoise de verduras del huerto (¡vaya que se me olvidó hacer la foto!), que estaba buenísima. Luego, nos dejaron probar una croqueta de algo que no logramos identificar porque estaba tan rica que solo podíamos disfrutar de su sabor. La milhojas de patata y sobrasada fue otra sorpresa grata. ¡De verdad que cada plato se superaba! Y ni hablar de los principales: carrillera y un arroz de sepia y calamar que se deshacía de tierno. Para cerrar con broche de oro, una panacotta de horchata y crema de turrón que me hizo sentir que estaba en un paraíso de sabores. No sé si lo sabías, pero el menú tiene opciones de 33 € y 38 € que cambian cada par de semanas, ¡así que siempre habrá algo nuevo para probar!
Lo que es más, el salón del restaurante es precioso y el ambiente te hace sentir como en casa. No nos hospedamos allí, pero el hotel tiene un aire de los años veinte que es muy bonito y está ubicado en un enclave privilegiado. Si alguna vez andas por la zona, no dudes en pasarte. Ah, y para quienes se preguntan, la dirección exacta de este lugar es Av. Dr. Puigvert, 2, 12160 Font d'en Segures, Castellón. ¡Asegúrate de hacer una parada porque vale la pena!
En qué año fue construido el edificio donde se ubica el restaurante
El lugar tiene una enorme historia, ¿sabes? La Castellana es un hotel que tiene más de 100 años de historia, y realmente lo sientes en cada rincón. Han logrado mantener la esencia de los años 1920, ese aire nostálgico, mientras que han incorporado un mobiliario moderno que le da un toque actual y acogedor. Así que no solo es un sitio para quedarse, sino que también es una experiencia en sí misma. Si vienes aquí, te recomiendo pasar un rato en la terracita de la habitación; ¡las vistas son un lujo!
Y hablando de lujo, el restaurante es, sin duda, uno de los puntos altos de la visita. La comida no es solo buena, es espectacular. Cada plato está elaborado con tanto cuidado que realmente sientes que estás delante de algo especial. Tienen un menú que incluye tres entrantes, un principal, como un delicioso arroz negro, y un postre casero que es de otro mundo, especialmente la tarta de queso. Todo esto por solo 25€ por persona. Un chollo, ¿no te parece? La cocina tradicional lleva un giro vanguardista que enamora.
Además, el ambiente es romántico y tranquilo, perfecto para una cena en pareja o incluso para un almuerzo relajado con amigos. Los detalles del lugar, mezclando la historia con un toque moderno, crean una atmósfera muy acogedora. Y el trato del personal es maravilloso, siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. ¡Te aseguro que tienes que probar sus desayunos! Todo está fresquito y casero, un verdadero festín para comenzar el día.
Y ya que estamos con la historia, ¿sabías que este edificio donde se ubica el restaurante fue construido en 1923? Su legado realmente se siente y ver cómo han logrado conservar su encanto es simplemente increíble. Sin duda, volveremos ahí la próxima vez que estemos en la zona.
El restaurante pertenece a un hotel
Y hablando de escapadas, La Castellana es el lugar perfecto para una mini-vacación. La primera vez que llegamos, nos sorprendió lo amable y atento que era el personal. De verdad, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Además, la habitacion que nos dieron era de 10: limpia, con una terraza preciosa donde podías disfrutar del aire fresco, y un armario más grande de lo que esperábamos. Esos pequeños detalles marcan la diferencia, ¿no? ¡Y qué tranquilidad! Apenas se escuchaba ruido, lo que la hacía ideal para descansar y desconectar.
Y ni hablar del restaurante, ¡vaya sorpresa! Primero, el ambiente del salón es único; una mezcla de toques del siglo 20 y 21 que te hace sentir en un lugar especial. Si no tenías claro dónde comer, ¡no te preocupes! El menú por 25€ es una auténtica maravilla. Platos elaborados, raciones contundentes y todo con productos frescos de proximidad. Seguro que repetirás si vuelves a la zona, porque el sabor y el servicio son inigualables.
De verdad que pasamos un par de noches allí, y todo fue magnífico. Las instalaciones, limpias y en perfectas condiciones. Además, es un hotel con solo 7 habitaciones, lo que lo hace aún más acogedor y tranquilo. Te permite disfrutar de un ambiente relajante que invita a desconectar del bullicio diario. Y lo mejor es que cumplen al 100% con las medidas de higiene, lo cual se agradece en estos tiempos.
Por cierto, para responder a la pregunta que muchos se hacen: sí, el restaurante pertenece al hotel, así que tienes la suerte de disfrutar de una experiencia completa, desde el momento en que llegas hasta que te marchas. ¡Definitivamente, un sitio para tener en cuenta en tus próximas escapadas!
Es necesario hacer reserva para visitar La Castellana
Y ya que estamos hablando de La Castellana, déjame decirte que tiene un encanto especial que te atrapa desde el primer momento que entras. Este lugar no solo es un restaurante, ¡es una experiencia! La decoración del edificio mantiene el estilo original de 1929, adaptado a las necesidades actuales, lo que le da un aire moderno pero a la vez nostálgico. Sin duda, es un ambiente donde te sientes a gusto para disfrutar de una buena comida.
Hablando de la comida, el menú de 25€ es una recomendación total. Los entrantes son increíbles: la patata brava hojaldrada ha sido un gran acierto, además de las croquetas melosas y las albóndigas que no te puedes perder. Pero lo que realmente te deja sin palabras es el arroz con trompetas de la muerte y carrillera. Cada bocado es un viaje al sabor que no te querrás perder. Y la atención del servicio, siempre amable y dispuesta a resolver cualquier duda, hace que la experiencia sea aún mejor. Si pasas por zonas cercanas como Culla o Benassaren, ¡ni te lo pienses! Este es el lugar donde debes parar a comer.
Otra cosa que me encantó de La Castellana es la posibilidad de quedarte a dormir en el hotel. La calidad de las habitaciones y el servicio es de 5 estrellas. Te aseguro que pasar una noche aquí sobresale entre las experiencias que puedes vivir en la zona. Además, te asegura un entorno perfecto para disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza que te rodea. La música de ambiente y los detalles cuidados también hacen que sea un sitio ideal para desconectar un poco de la rutina. Ya lo dijo un huésped: "me olvidé de preguntar por la emisora que estaban poniendo", porque realmente te sumerges en la atmósfera.
Y si te estás preguntando si es necesario hacer reserva para visitar La Castellana, la respuesta es un rotundo sí. Aunque el lugar es amplio y acogedor, siempre es mejor asegurarte un buen sitio, sobre todo si planeas ir en fin de semana o en temporada alta. Así que no dudes en hacer tu reserva y prepárate para disfrutar de una experiencia maravillosa. ¡No te arrepentirás!
Cómo puedo hacer una reserva en La Castellana
Y si estás buscando un lugar que combine historia y modernidad, no puedes perderte La Castellana en Font d'en Segures. El edificio tiene un encanto especial, con esa mezcla de estilo modernista que han sabido conservar perfectamente. Las salas son súper acogedoras, al igual que el personal, que se nota que realmente se esfuerzan por hacerte sentir como en casa. Desde el primer momento, te miman y te hacen sentir bienvenido, como si fueras parte de la familia. ¡Ah, y no te olvides de probar el menú de la avellana si vas en octubre! Es un producto local de calidad, recién recogido y, la verdad, se nota en el sabor.
La comida es el verdadero protagonista aquí. Cuando probamos el menú, todo estaba bien presentado y equilibrado, y lo mejor es que se siente como comida casera de verdad. Muchas veces, los restaurantes se olvidan de lo importante y se enfocan solo en la estética, pero en La Castellana, sabes que te están sirviendo platos preparados con amor y dedicación. Por unos 30 euros, bebida incluida, comes superbien. ¡Una auténtica joyita en Castellón!
Además, si buscas un lugar para desconectar, el hotel es como un pequeño refugio. Te prometo que alucinas con la paz y tranquilidad que se respira. Y si te da curiosidad conocer la zona, el dueño, un señor encantador y con un sentido del humor increíble, siempre está ahí para darte los mejores consejos. Desde el desayuno hasta la decoración, todo está pensado para que tu experiencia sea perfecta. Y si deseas quedar encantado, esos tomates frescos que sirven son una delicia, ¡y hoy en día son difíciles de encontrar!
Si te animas a ir, no te preocupes por hacer una reserva, es muy sencillo. Simplemente pega una llamada al restaurante o visita su página web para asegurarte una mesa y disfrutar de todo lo que ofrecen. No dejes pasar la oportunidad de vivir esta experiencia, ¡te va a encantar!
Cuál es el número de contacto para reservas
Cuando llegues a La Castellana, seguro que te va a dejar sin palabras. ¿Sabes eso de que a veces los lugares superan tus expectativas? Aquí, absolutamente todo es impresionante. Desde el momento en que entras, te sientes en un lugar diferente. El precio es más que razonable para lo bien que está todo cocinado y presentado. Además, el personal es atento y rápido, así que olvídate de andar esperando siglos a que te sirvan. La primera vez que fuimos, nos sorprendió lo limpio y agradable que estaba todo, y la verdad es que no había mucha gente, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. ¡Un gran descubrimiento que, sin duda, repetiremos!
Si buscas algo más que solo un buen restaurante, en el mismo lugar hay un pequeño hotel con solo siete habitaciones, todo super acogedor. El edificio tiene un aire histórico que te enamora y han hecho una renovación increíble. La habitación que nos tocó tenía una coqueta terraza perfecta para ver las perseidas. Imagínate, estar ahí cómodamente sentados mirando las estrellas. Aunque el espacio de las habitaciones es justo, es ideal para una escapada romántica o un fin de semana tranquilo.
Por si te animas a hacer una reserva, puedes llamar al número de contacto que encuentres en su web o en redes sociales, y asegurarte de no quedarte sin tu mesa en este sitio que ha sido un verdadero hallazgo. Te aseguro que no se van a arrepentir.








