
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de carnes a la brasa, sabrosas tapas y frescos pescados y mariscos, el Restaurante Racó de San Vicente en C. Pelayo, 23 es el sitio ideal. Este rincón en San Vicente del Raspeig ha conseguido una buena reputación, con una calificación de 4.1 sobre 5 en Restaurant Guru, respaldada por 484 reseñas de clientes. Perfecto para esas reuniones con amigos o familiares, tiene un ambiente acogedor y un menú que cambia con los productos de temporada, lo que garantiza que siempre encuentres algo delicioso.
Además, si prefieres disfrutarlo en casa, también ofrecen servicio para llevar y encargos de carne y marisco frescos. Con una buena mezcla de calidad y precios justos, Racó de San Vicente se ha ganado su lugar entre los mejores restaurantes de la zona. Y no olvides que está abierto para grupos y eventos, ¡así que anima a tus amigos a hacer una reserva!
Horarios Restaurante Racó de San Vicente
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:30–23:30 |
| miércoles | 9:30–23:30 |
| jueves | 9:30–23:30 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 9:30–24:00 |
| domingo | 9:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Racó de San Vicente
Dónde se encuentra el Restaurante Racó de San Vicente
¡Hola, foodie friends! Quiero contaros sobre nuestro último descubrimiento en San Vicente del Raspeig, un lugar que ya hemos visitado cuatro o cinco veces y que jamás me ha decepcionado: el Restaurante Racó de San Vicente. Está en C. Pelayo, 23 y es un auténtico tesoro para los amantes de la buena comida. Desde la primera vez que fuimos, supe que había encontrado un sitio especial.
La carta tiene un montón de opciones ricas y las porciones son generosas. Sinceramente, el arroz es espectacular. A primera vista, puede parecer que hay poco, pero en cuanto empiezas a comer, te das cuenta de que está todo bien provisto. No me puedo olvidar del pan recién horneado que te traen, ¡es una delicia! En cuanto a los postres, lo único que diría es que tal vez hay un poco menos de variedad, pero la mousse de chocolate que probé es de otro nivel. ¡No puedo resistirme a ella!
Sé que algunos comentan que el menú es un poco justo, pero personalmente creo que está bien para lo que cuesta. 10 euros por un menú no da para que comas a lo grande, y la verdad es que la calidad está ahí. ¡Os prometo que estoy hablando desde la experiencia! Os subiré fotos de los platos que hemos comido para que veáis lo rico que se ve todo.
Y, por supuesto, no puedo pasar por alto a los camareros. ¡Son súper agradables y muy atentos! No pierden detalle, y eso se agradece mucho. Y hablando de atención, ¡el chef Daniel es un crack haciendo arroces! Nos atendió en un horario complicado y nos preparó un arroz increíble. De verdad, su atención fue 10/10.
Por último, para aquellos que se pregunten, ¿dónde se encuentra el Restaurante Racó de San Vicente? La respuesta es sencilla: en C. Pelayo, 23, en San Vicente del Raspeig, Alicante. Si tenéis la oportunidad, no lo dudéis y darle una oportunidad, ¡os va a encantar! Yo aseguro que seguiré volviendo. ¡Hasta la próxima, gourmet!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Racó de San Vicente
La primera vez que visité el Restaurante Racó de San Vicente, debo decir que fue toda una sorpresa. Nos sentamos en la terraza y disfrutamos de una caña mientras disfrutábamos del ambiente encantador del lugar. La camarera, Sonia, fue muy atenta y simpática. Nos deleitamos con unas olivas y una tapa de magro en salsa con setas que estaban de rechupete. El menú del día estaba a solo 10 euros, ¡una ganga! Así que decidimos lanzarnos: empezamos con una ensalada de tomate y salazón, luego unos creps de bacon y queso que estaban para chuparse los dedos. Y como plato principal, un delicioso arroz de chipirones y ajos tiernos. La experiencia fue tan buena que definitivamente volveremos.
Y hablando de volver, hay que destacar su famoso bacalao con salsa de naranja amarga. He escuchado tantas cosas buenas de ese plato que ya estoy salivando solo de pensarlo. Además, los fines de semana tienen marisco fresco, ¡así que eso hay que probarlo pronto! Me muero de ganas por disfrutar de sus carnes, que, según me cuentan, son una bomba. A este ritmo, Racó se va a convertir en uno de nuestros sitios favoritos en San Vicente.
Por si fuera poco, el ambiente es muy acogedor. Hace poco, nos sorprendieron con unos quesos fritos acompañados de una salsa que me dejó sin palabras. Y si hablamos de hamburguesas, la de wagyu que me pedí estaba para morirse. El trato es genial, además de que al final nos invitaron a unos chupitos que hicieron que la noche terminara de la mejor manera. En resumen, una cena con encanto que, sinceramente, recomiendo de corazón.
Ahora, para contestar a la pregunta sobre el tipo de cocina que ofrece el Restaurante Racó de San Vicente, diría que es una mezcla deliciosa de cocina de mercado con una fuerte influencia de productos locales. Tienen una variedad impresionante de arroces, además de platos que resaltan lo mejor de la tierra, como carnes y pescados frescos. Sin duda, un lugar donde los sabores tradicionales se encuentran con la creatividad culinaria. ¡Para repetir sin duda!
Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru
Mira, si estás pensando en visitar el Restaurante Racó de San Vicente, te puedo decir que es un lugar donde la calidad de la comida brilla por encima de todo. Mi esposa y yo probamos un menú de 20€ que, en nuestro caso, tenía un toque especial por el bogavante. ¡Te lo juro, estaba excepcional! Todo fresco y de calidad, y el personal fue realmente amable durante nuestra visita. Esos detalles cuentan mucho, ¿verdad? Sin duda, nos llevamos una grata sorpresa.
El ambiente es muy agradable y limpio, lo que siempre es un plus. Una cosa que me encantó fue que el camarero fue super atento, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. Si decides ir, te recomiendo que optes por el menú arrocero, ya que te ofrecen una excelente relación calidad-precio. Aunque, ojo, en el Día de la Madre notamos que la cosa se complicó un poco con los tiempos. Algunas mesas estaban un poco molestas, pero nosotros tuvimos suerte y no nos afectó tanto.
El arroz es, sin duda, una de sus especialidades. ¡Está buenísimo! Además, el servicio se lleva un diez en nuestra opinión. Ya te digo, mejor pedir el menú que a la carta, así te aseguras de disfrutar de la mejor calidad a un precio justo. De hecho, nos quedamos tan contentos que ya estamos pensando en volver. Agradecemos mucho que, a pesar de llegar un poco tarde, nos dieran de comer sin ningún problema. ¡Todo un detalle!
Siempre hay algún comentario negativo aquí y allá, como esa experiencia de un grupo que no tuvo suerte con su comida y terminó marchándose. Es una pena, porque el servicio suele ser bastante bueno y el trato es encantador. Sin embargo, es cierto que entraron a las dos de la tarde y salieron a las cinco. No quiero imaginar lo frustrante que debió ser. La esperanza es que estos inconvenientes se solucionen, ya que el lugar tiene mucho potencial.
Y para responder a tu pregunta: según Restaurant Guru, el Racó de San Vicente tiene una calificación de 4,4 estrellas. Así que, si te decides a ir, preparate para disfrutar de un buen plato de arroz en un ambiente acogedor. ¡No te arrepentirás!
Cuántas reseñas tienen en Restaurant Guru
Y claro, si te digo que el Racó de San Vicente en C. Pelayo, es todo un laberinto de sensaciones, no te pienses que te voy a hablar de cosas buenas. Esta vez fue un verdadero desastre de servicio. Nos sentamos con una reserva para 14 personas y, en lugar de una experiencia divertida, nos encontramos con un descontrol total. A pesar de ser las 14h, la comida tardó más de una hora en empezar a salir y casi había más preguntas para el camarero que platos en la mesa. Y eso que el local estaba vacío. ¡Una locura!
Cuando, por fin, empezaron a traer la comida, solo llegaron tres cosas de nuestra larga lista. La bebida, olvídate, era como un goteo constante. Después de dos horas, nos traen el famoso alioli con pan, que, entre tú y yo, sabe bien, pero que no es lo que esperas tras estar casi dos horas esperando. Lo mejor fue cuando nos dicen que no había calamares para los niños. Así, de sopetón. Fue como si un coche de choque nos hubiera dado de lleno. No sé tú, pero yo esperaba algo menos caótico.
Y ya ni hablar del caldero que llegó cuando, en teoría, teníamos que haber terminado ya una comida familiar. En vez de poner patas arriba el menú, simplemente se limitaban a mirar como si no pasara nada, y claro, la respuesta del dueño, como si estuviera contando chistes. Amabilidad: cero. Al final, casi tuvimos que suplicar por alguien con sentido de la hospitalidad. Y es que, colega, hasta los niños que ayudaban de camareros merecieron mejor trato del que estábamos recibiendo. ¡Ay, la experiencia fue para llorar!
Aún así, la comida podía haber estado espectacular… si es que alguna vez hubiera llegado a la mesa. En fin, que después de una andanada de paredes con el dueño, salimos con la sensación de que este lugar estaba mejor en las manos de algún amigo chef que en manos de quien estaba al mando. En cuanto a las reseñas, Restaurant Guru parece tener algo más de 46 reseñas, y seguro que con historias como estas, ¡es un milagro que no se hayan abierto las compuertas de la crítica!
Es necesario hacer una reserva para grupos y eventos en el restaurante
La verdad es que celebrar mi cumpleaños en Racó de San Vicente fue una experiencia bastante divertida. Fuimos un grupo de 12 personas, y, aunque tuvimos un par de incidentes, como que algunos platos de carne salieron fríos, el servicio fue muy atento. Al final, los volvieron a pasar por la parrilla y eso nos dejó satisfechos. Y lo mejor fue el menú cerrado por 30€ que incluía barra libre de bebida, entrantes, plato principal, postre y café. Por esa relación calidad-precio, repetiría sin dudarlo. Además, los arroces tienen pinta de estar increíbles y definitivamente los tengo en mente para la próxima.
La verdad que la comida estaba buenísima. En otra ocasión, unos amigos y yo probamos el menú del día por solo 10 euros cada uno y nos quedamos encantados. Todo estaba riquísimo y el trato del camarero fue, sin duda, un punto a favor. Era un chico súper amable que nos hizo sentir como en casa. La experiencia fue tan agradable que ni nos dimos cuenta del tiempo. Por lo tanto, definitivamente volveremos, ¡hay que seguir explorando ese menú!
De hecho, he oído a varias personas que vienen de diferentes partes, como alguien que vino de Madrid, mencionar que ha probado el menú del día y también quedó sorprendido. Comentó algo sobre un tomate exquisito que le sirvieron como entrante, y el pan, que servían caliente, ¡era la bomba! La atención al cliente parece ser uno de sus fuertes, lo cual siempre se agradece.
Por otro lado, no todo fue perfecto. Leí algunas reseñas que me dejaron pensando. Un cliente se quejaba de que la comida era muy escasa y que, a pesar de los 10€, sentía que no valía la pena. Decía que los platos parecían una broma, y que su conejo al ajillo estaba crudo. Ouch, eso es un mal trago. Sin embargo, creo que todos los restaurantes pueden tener sus altibajos, y ojalá sepan mejorar esos detalles para ofrecer una experiencia de 10.
Y sí, respecto a la pregunta de si es necesario hacer una reserva para grupos y eventos en el restaurante, diría que es una buena idea. Dado que se puede llenar y hay que tratar de asegurar que todo vaya sobre ruedas para que todo el mundo pueda disfrutar. En mi experiencia, hacer una reserva puede evitar contratiempos y asegurarse de que todo esté listo para que tú y tu grupo tengáis una velada genial. ¡Así que ya sabes, planifica y disfruta!
Cuál es el ambiente del Restaurante Racó de San Vicente
Y, hablando de restaurantes, no puedo dejar de mencionar Racó de San Vicente. Hoy, mi marido y yo decidimos hacer un alto y probar su comida. La carne que nos trajeron estaba deliciosa, tierna y sabrosa, además de tener una presentación que te hacía querer sacarle una foto. Y no puedo dejar de mencionar la tapa de bacalao, que estaba increíble. Pero el verdadero espectáculo fue el huevo de oca con trufa negra; una delicia que te deja con ganas de más. El local es muy agradable, relajado, y el servicio es estupendo. ¡Recomendado al 100%!
Un par de días atrás, unos amigos comentaron que se sentaron en la terraza de Racó y pidieron un menú arrocero con arroz a banda. Me dijeron que estaba de rechupete, que el punto del grano era perfecto. También hablaron maravillas de los postres caseros, que, por lo que se ve, no se pueden dejar pasar. Además, los chicos que los atendieron fueron súper amables. ¡Definitivamente, planean volver!
Y ni hablar de la calidad de los platos. Un conocido pidió arroz negro y quedó alucinado con su sabor. Antes de eso, le trajeron unas tapas que, según él, estaban Deliciosas. El servicio allí es digno de aplauso; siempre están atentos a las necesidades de los clientes. Vamos, que si tienes ganas de un buen banquete, este es el lugar. ¡Cien por cien recomendable!
La verdad es que me alegra saber que existen sitios así que apuestan por lo natural y de temporada. Me contaron que hay un gran enfoque en ofrecer productos frescos y de calidad, lo que se nota al probar sus platos. Un amigo, amante de la buena comida, no pudo evitar destacar que en breve, con la calidad que tienen, van a necesitar un espacio más grande. En fin, Racó de San Vicente ha llegado para ser un clásico.
Y en cuanto al ambiente del Racó, lo que he oído es que es un lugar muy cómodo y acogedor. Perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía. La mezcla de un servicio atento, un entorno relajado y la posibilidad de disfrutar de su comida tanto dentro como en la terraza hace que sea un sitio ideal para cualquier ocasión. ¡Sin duda, se nota que hacía falta un lugar así en San Vicente!
El menú del restaurante cambia con las temporadas
Y después de una noche con amigos en el Restaurante Racó de San Vicente, ¡vaya que nos lo pasamos genial! La atención de Alejandro fue simplemente inmejorable, siempre atento y haciendo que nos sintiéramos como en casa. El sitio tiene esa vibra acogedora que te invita a quedarte un rato más. La verdadera estrella de la noche fue el arroz, que, sin duda, es lo mejor del lugar. Además, si te apetece disfrutar de esos sabores en casa, ¡puedes pedirlo para llevar y te sale un poco más barato! Eso siempre es un win-win.
Aunque no todo fue perfecto, hay que reconocer que algunos puntos pueden mejorar. A pesar de que los entrantes del menú arrocero estaban buenos, eran un poco escasos para lo que esperábamos. Y, bueno, la espera para el arroz fue descomunal; ¡dos horas! Imagina las risas y la impaciencia mientras esperábamos, con la esperanza de que realmente valiera la pena esa larga espera. Lo bueno es que, al final, nos dejaron elegir helado en lugar del café, lo cual fue un buen detalle.
Por otro lado, también escuché algunas críticas que no son para nada halagadoras. Una pareja se quejó del servicio lento y que, en un día domingo, no tenían varias cosas de la carta. El broche final fue el precio, que se les hizo caro por lo que habían pedido. Personalmente, creo que eso puede suceder en cualquier restaurante, pero ¡ojo! Es un riesgo que hay que tener en cuenta cuando hay mucha gente.
De todas formas, si te preguntas si el menú del restaurante cambia con las temporadas, aunque la información es un poco escasa, lo que sí es cierto es que tienen opciones suficientes y una materia prima espectacular. La calidad está asegurada, así que aunque el servicio puede ser mejor, estoy convencido de que merece la pena darles otra oportunidad, especialmente para disfrutar de ese entrecot que, por lo visto, es de otro mundo. ¡No me dirás que no te lo vas a perder!
Ofrecen servicio para llevar en el Restaurante Racó de San Vicente
A veces, entras en un lugar con ganas de disfrutar y te encuentras con cada cosa que te deja con la boca abierta, pero no precisamente por la comida. Mira, en el Restaurante Racó de San Vicente, hay opiniones de todo tipo. Hay quienes han tenido experiencias fantásticas, como ese grupo que pidió el menú de arroz por 20€ y salió con la sonrisa de oreja a oreja, gracias a que el arroz a banda con calamar fue, según ellos, el mejor que han probado en años. ¡Eso sí que es un buen halago para el cocinero! Pero, por otro lado, hay relatos de pesadillas gastronómicas. Te hablo de ese Día de la Madre en el que la gente se fue a casa sin comer, después de pasarse una hora y media esperando solo unas bravas. ¡Increíble!
Y es que, la verdad, no me extraña que haya momentos en que el sitio esté vacío. El servicio, a pesar de no haber mucha gente, puede ser súper lento, y no digamos nada del tema del menú de 27€, que ni siquiera incluye postre. Si pides un poco más de pan o alioli, ¡te lo cobran aparte! Eso sí que no mola nada. Está claro que una botella de agua grande y una cerveza con el menú deberían incluirse sin tantos asteriscos, ¡pero no! Te sorprenden con una nueva factura. Al final, no sé si vale la pena volver.
Ahora, hablando de si tienen servicio para llevar... francamente, no lo mencionan en los comentarios. Más bien parece que la experiencia de estar ahí no ha sido la mejor para muchos, así que quizás esa opción de llevarse algo a casa sea la última de sus preocupaciones. En resumidas cuentas, si decides ir, ve con precaución y asegúrate de que no te dé pena pedir lo que quieras. ¡Quizás tienes suerte y te toca un buen día!








