Hotel Rural Casa Anna

Hotel Rural Casa Anna

Si buscas un lugar acogedor y auténtico para desconectar, el Hotel Rural Casa Anna en Plaça la Font, 4, Xodos es tu destino. Situado en un antiguo pajar del siglo XIX, este hostal cuenta con 8 habitaciones que te ofrecerán todo el confort que necesitas, ya sea para una escapada de relax o un viaje de negocios. Desde TV y wifi hasta calefacción central y baño privado, aquí puedes olvidarte del estrés y disfrutar de vistas espectaculares al valle.

Además, la experiencia no está completa sin un buen desayuno y cena que te esperan aquí. Con tarifas que incluyen estas comidas, tendrás todo lo que necesitas para recargar energías después de un día explorando la encantadora naturaleza de Xodos. Con una puntuación de 4 sobre 5 en Tripadvisor y una calidez que te hará sentir como en casa, ¡no hay duda de que Casa Anna es la mejor opción para tus próximas aventuras!

Hotel Rural Casa Anna

·€€
4,3
440Reseñas
Fotos
Plaça la Font, 4, 12134 Xodos, Castelló
964 37 04 62

Horarios Hotel Rural Casa Anna

DíaHora
lunes9:00–17:00
martesCerrado
miércoles9:00–17:00
jueves9:00–17:00
viernes9:00–17:00
sábado9:00–17:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Hotel Rural Casa Anna

Dónde se encuentra el Hotel Rural Casa Anna

¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar encantador para desconectar del estrés y disfrutar de la naturaleza, el Hotel Rural Casa Anna en Plaça la Font, 4, 12134 Xodos, Castelló es absolutamente lo que necesitáis. Mi mujer y yo acabamos de regresar de allí y ya estamos pensando en volver. La atención fue espectacular, y encima adaptaron el menú a opciones vegetarianas para nosotros, ¡un detalle que se agradece un montón!

El ambiente es súper acogedor, y teníamos todo lo que queríamos en nuestra habitación: limpia, con calefacción, y una cama cómoda para descansar después de un día de senderismo. La vista desde la habitación era preciosa, y el gran salón donde se sirve la cena es simplemente genial. Tienen una chimenea que encendieron a la hora de la cena; imagina el calorcito mientras disfrutas de una comida casera que sabe a 'mamá'. Por cierto, la crema de bolets fue un verdadero festín.

La verdad es que hemos tenido un finde de lo más agradable. El trato aquí es muy familiar, y están siempre atentos a que no te falte nada. Aunque hubo un par de comentarios sobre algunos detalles que podrían mejorar, como la relación calidad-precio en ciertos aspectos, nosotros nos sentimos bastante cómodos y bien cuidados.

Y para aquellos que se preguntan, el Hotel Rural Casa Anna es perfecto para los amantes de la naturaleza. Está en Xodos, un lugar idóneo para hacer rutas por el Parque de Penyagolosa. Si os animáis a pasar unos días por aquí, no os arrepentiréis. ¡Corred la voz, que nosotros repetiremos sin dudar!

Qué tipo de edificio es el Hotel Rural Casa Anna

Y ya que estamos hablando del Hotel Rural Casa Anna, déjame contarte un poco más sobre nuestra experiencia. El fin de semana lo pasamos 8 amigos, así que claro, hubo momentos de risas y complicidades. El sitio tiene un aire rural muy acogedor, esas características que te hacen sentir en casa. La madre del dueño es un encanto, siempre atenta y dispuesta a ayudarte con lo que necesites, mientras que su hija... bueno, digamos que la cosa no fluye tanto. No nos entendimos muy bien, pero al final lo importante es que la comida estaba de lujo. ¡Todo casero! Las comidas las preparaba la madre, y se notaba el cariño que le ponía en cada plato.

Ahora, en cuanto a las habitaciones, pueden ser un pelín pequeñas y, la verdad, el baño también. Pero hey, estaban super limpias y con calefacción, que en pleno invierno se agradece de verdad. Lo del secador fue un momento cómico; le pedí a la hija y, bueno, la reacción fue algo... intensa. Al final, me dejó un sin sabor, sobre todo porque la madre es un amor y no merecía esas vibras negativas. Pese a eso, es un lugar donde puedes disfrutar de un buen rato y que está a un precio bastante asequible.

Hablando de precios, me parece que es perfecto para un fin de semana en grupo. Aunque me quejaba del tema de pago: el primer día nos preguntaron cómo ibamos a pagar y al final solo teníamos dos opciones: efectivo o Bizum. Un poco extraño, ¿no? Pero bueno, si no eres muy exigente y lo que buscas es pasar un buen rato en una atmósfera tranquila, puede ser una opción válida.

Para resumir, en cuanto al edificio, el Hotel Rural Casa Anna es un típico establecimiento rural, con un aire acogedor y familiar, ideal para aquellos que buscan desconectar y disfrutar de la naturaleza. Definitivamente, me dolió tener que criticar la actitud de la hija, porque por mi parte, ¡me encantó el lugar! Sin embargo, hay que ser sinceros: si estás buscando un trato más amigable, tal vez deberías tenerlo en cuenta. Pero si buscas buena comida y un ambiente familiar, este es tu sitio.

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Rural Casa Anna

Como te decía, siempre que salimos en ruta con la moto, hacemos una parada en el Hotel Rural Casa Anna. Es un lugar que, sinceramente, se ha convertido en un imprescindible en nuestras escapadas. En verano, la diferencia de temperatura entre rodar por la carretera a 39 grados y aterrizar en este pueblo que te recibe con fresquito, es una maravilla: de 39 a 26 grados, ¡se siente como un sueño! Y, si te apetece refrescarte, el airecito que corre dentro del restaurante hace que no quieras salir de allí. Te aseguro que es una gozada.

Ahora, hablemos de la comida, porque eso es otro nivel. Cuando probamos el plato de embutido y huevo, ¡no nos lo podíamos creer! Se lo traen y, como si eso no fuera suficiente, ¡te rayan una trufa encima del huevo! Es una locura, de verdad. Todo esto con un servicio que es simplemente encantador. La amabilidad del personal es un punto a favor, sobre todo de ese hombre que parece disfrutar cada momento de su trabajo. Y cuando hablamos de precios, ¡no te asustes! Salimos llenos y la cuenta no llegó a 9€. Un chollo, ¡la verdad!

Y si creías que la experiencia se quedaba ahí, ¡te diré que en invierno es aún mejor! Xodos en esa época es un lugar gélido, pero el calor de la estufa de leña hace que todo se sienta acogedor. Te sientan justo al lado y ya no quieres moverte. El ambiente es espectacular, con esa sensación de calidez que solo un lugar entrañable puede ofrecer. Te sientes como en casa, y eso es un regalo.

Hemos pasado unos días en familia, utilizando gran parte de las habitaciones que tienen. Con un total de siete habitaciones, hay suficiente espacio para grupos grandes y también para quienes buscan un momento romántico. Las habitaciones son aseadas y funcionales, y la sala de estar tiene vistas que quitan el aliento. No solo se trata de un buen lugar para dormir, sino que el desayuno y la cena son lo mejor. La comida casera es un placer, de verdad, ¡está basada en recetas tradicionales que te hacen sentir la esencia del lugar!

Así que, si alguna vez pasas cerca de Xodos, no dudes en hacer una parada en el Hotel Rural Casa Anna. Te prometo que no te arrepentirás. Su comida es deliciosa, el trato es familiar y las vistas son simplemente impresionantes. ¡Nos vemos en la próxima escapada!

Qué comodidades se ofrecen en las habitaciones del hotel

Si buscas un lugar donde desconectarte del bullicio costero y disfrutar de la tranquilidad de las montañas, el Hotel Rural Casa Anna es tu sitio ideal. Nosotros estuvimos allí por dos noches con la familia y realmente fue una experiencia memorable. Las habitaciones eran correctas y muy limpias, perfectas para descansar después de un día explorando. Además, las vistas desde la sala de estar son simplemente espectaculares, lo que hace que cada momento de relax sea aún mejor.

Déjame contarte sobre la comida. ¡Una maravilla! Las cenas son completamente caseras y abundantes, con platillos que parecen sacados de la abuela. Empezamos con su crema de calabaza del huerto propio y un caldo de puchero que te abría el apetito. El pollo al champán y el lomo al horno estaban de rechupete, y ni hablar de los postres; una cuajada de turrón que te hará soñar. Los dueños son simplemente los mejores. Anna y su familia te hacen sentir como en casa, su trato es tan cálido que te dan ganas de quedarte para siempre.

En cuanto al pueblo, Xodos es un auténtico encanto. Todo está edificado en piedra, con calles limpias y un ambiente que invita a pasear y relajarte. Es un lugar donde, si te descuidas, te quedas totalmente atrapado en su belleza. Y eso no es todo, el hotel tiene un equilibrio perfecto entre romanticismo y tranquilidad, lo que lo hace ideal tanto para escapadas en pareja como para viajes en grupo.

Hablando de las comodidades en las habitaciones, son bastante acogedoras. Te encontrarás con todo lo que necesitas para una estancia cómoda: están bien equipadas y decoradas con cariño. Así, puedes relajarte después de un día de aventura y reponer fuerzas para volver a salir al entorno impresionante que ofrece la Comunidad Valenciana. Sin duda, Hotel Rural Casa Anna se ha ganado un lugar especial en nuestros corazones, y ya estamos contando los días para regresar.

Hay acceso a internet en el Hotel Rural Casa Anna

Pero bueno, ¡te cuento! Hotel Rural Casa Anna es un auténtico hallazgo en el corazón de Xodos. Estuvimos allí para hacer algo de senderismo y, sinceramente, no podía haber elegido un lugar mejor. Desde que llegamos, la amabilidad de Anna y su familia nos hizo sentir como en casa. Es un hostal acogedor, limpio y familiar, donde todo el mundo es bienvenido y hay buena vibra en el aire. Si buscas un sitio para desconectar y disfrutar de la naturaleza, no te defraudará.

Y ya que hablamos de disfrutar, ¡la cocina es un espectáculo! Anna y sus hijas tienen un talento especial para preparar platos tradicionales que te dejarán con ganas de repetir. El menú está lleno de productos de proximidad, de aquellos vecinos agricultores y ganaderos que cuidan su terreno como un tesoro. Salimos de allí muy satisfechos, sin sentirnos empachados, lo cual es todo un logro. La comida está tan bien hecha y presentada que es una experiencia gastronómica que no te puedes perder. Además, el precio es muy bueno, lo que más se puede pedir, ¿verdad?

Aprovechamos la estancia en el puente de diciembre, y la atención que recibimos fue simplemente maravillosa. Las habitaciones, amplias y limpias, con una ducha con mucha potencia que me dejó encantado, son ideales para relajarte después de un día de excursiones. El comedor es precioso y tiene un ambiente acogedor, perfecto para disfrutar de esas comidas riquísimas que preparan. Y si te da hambre entre comidas, no te preocupes, porque también hay un bar donde hacen unos almuerzos deliciosos que no puedes dejar pasar.

En cuanto a la conexión a internet, te diré que no hay detalles específicos sobre acceso a Wi-Fi, pero te garantizo que en ese entorno tan fabuloso nadie quiere estar pegado a la pantalla todo el día. Si lo que buscas es una desconexión de la rutina y disfrutar del paisaje y la compañía, Hotel Rural Casa Anna es el sitio ideal. ¡Sin duda, repetiremos!

Está incluida la calefacción en las habitaciones

Hombre, te cuento que hoy en Casa Anna fue un poco de todo. Algunos de nosotros decidimos arriesgarnos con el menú del día y, sinceramente, no puedo decir que todo lo que elegí haya sido un éxito. Mi plato, las cartillas al oporto, era de esas cosas que parece que llevan siglos ahí, ¡dura como una piedra! Las patatas parecían más bien de varios días y frías como la mañana de diciembre. En fin, el revuelto de setas y boletus era solo verdura, sin mucho brillo. Pero por lo que vi en las mesas de mis amigos, no todo fue un desastre. Algunos tenían platos que se veían de lujo y se notaba que estaban disfrutando.

Ahora, por otro lado, mis padres y su nieto hicieron su visita el mismo día y salieron redondos de felicidad. Me dijeron que la comida y el servicio fueron de 10. La verdad, me dejaron con ganas de probarlo todo, ¡con lo que me dicen de la comida casera y el buen trato! Me han insistido en que escriba una reseña para que veas que hay mucha variedad y que en Casa Anna saben cómo hacerte sentir como en casa, así que te haré el favor.

Después de dar una vuelta por el Peñagolosa, nos decidimos a comer allí y fue todo un acierto. Yo pedí el cordero Tombet y estaba espectacular, ¡no sé cuándo había disfrutado tanto de un plato! Acompañado de crema de boletus, ¡vaya manjar! De nuevo, el ambiente era genial y tengo clarísimo que si volvemos a la zona, no dudo en que repetiremos. Todo el grupo salió encantado.

Sobre las habitaciones, ni te cuento. Son pequeñas, sí, pero limpias y muy tranquilas, perfectas para descansar después de un día de rutas por la montaña. La calefacción se incluye, así que no hay de qué preocuparse si tienes un fin de semana frío. De hecho, nosotros tuvimos la suerte de hacer tostadas a la brasa con la chimenea y estaban riquísimas, una forma perfecta de comenzar el día. ¡Y no te olvides de la cena, hay que probar esas costillas y los postres caseros! Si decides ir, ¡me cuentas!

El hotel dispone de baño privado en todas las habitaciones

La verdad es que si te encuentras por Xodos y decides hacer una parada para comer, no hay mucho que pensar: ve a Hotel Rural Casa Anna. Hace poco, hicimos una parada allí después de subir el Penyagolosa y, ¡uf!, nos caímos de gusto. La comida casera es simplemente deliciosa y el trato es tan exquisito que parece que te reciben en casa. La famosa “olleta de Xodos” se lleva todos los aplausos del día; si no la pruebas, te estás perdiendo algo. ¡Totalmente recomendable para grupos de amigos como el nuestro!

Lo mejor es que reservamos la mesa con un par de semanas de antelación, también para asegurarnos de que los perros pudieran acompañarnos. Aunque tuvimos un pequeño lío con La Casa Anna que no estaban preparados para tener perros en la terraza, en el fondo, eso nos llevó a descubrir un restaurante genial con un servicio humano y acogedor. En vez de estresarnos, ¡nos terminaron tratando como reyes! Y tú verás que lo mejor de la experiencia fue que un grupo de siete, famélico y llegados tarde, nos atendieron a esa hora con una sonrisa y buena comida.

Si decides comer allí, puedes elegir entre el menú o pedir a la carta. No tuvimos problemas para cambiar un entrante que nos gustaba; hasta me atrevería a decir que esas manitas de cerdo con picantilla son un must. Y ni hablar de la decoración del lugar; todo estaba súper cuidado y limpio. Al final, todos salimos muy contentos y hasta pensamos en repetir una visita en invierno. ¿Te imaginas disfrutar de todo ese paisaje montañés bajo la nieve y terminar el día con una buena cena?

Por cierto, a la pregunta del millón: sí, el hotel dispone de baño privado en todas las habitaciones. Sabes que eso siempre suma en cualquier escapada. Así que si decides hacer una visita, ¡estás en el lugar correcto! ¡Lánzate a la aventura y disfruta de todo lo que este lugar tiene para ofrecer!

Qué tipo de comidas se ofrecen en el Hotel Rural Casa Anna

Y hablando de experiencias, el Hotel Rural Casa Anna es ese sitio al que te apetece volver una y otra vez. La atención es tan amable y familiar que, de verdad, te sientes como en casa. Un grupo de amigos que fuimos a disfrutar de un concierto tuvimos la suerte de alojarnos allí, y no podemos dejar de agradecer lo bien que nos trataron. Aunque llevábamos a un amigo con autismo, el personal se aseguró de que él estuviera cómodo y feliz, así que nosotros pudimos disfrutar de la música sin preocupaciones. ¡Gracias mil, equipo de Casa Anna! ❤️

Para los que aman la buena comida, este lugar es un paraíso gastronómico. Los platos son una combinación perfecta de recetas caseras y opciones más elaboradas, todos hechos con productos de calidad y de producción propia. La oferta es increíble: desde vermouths de diseño hasta cócteles sorprendentes que te dejarán con ganas de más. Además, los expertos en trufas y setas hacen de este hotel un sitio estupendo para cada ocasión. Cada bocado es un verdadero festín y, créeme, querrás probarlo todo mientras disfrutas de la terasa con vistas espectaculares.

En nuestra última visita, fuimos un grupo grande y nos sentamos a comer como reyes. La relación calidad-precio es simplemente excelente y el servicio, rápido y atento. Te sientes tan acogido que terminas deseando quedarte para siempre, especialmente cuando ves lo que hay en el menú. Nos prepararon una cena deliciosa, y además, cenamos y desayunamos a gusto, siempre rodeados de esa atmósfera tranquila que transmite el hotel. Ah, y si eres ciclista, no te preocupes por las bicicletas; ellos te las guardan para que estés tranquilo mientras disfrutas de tu estancia.

Ahora, si te preguntas qué tipo de comidas ofrecen en el Hotel Rural Casa Anna, la respuesta es simple: lo mejor de la cocina tradicional, con un toque especial. Ellos hacen gala de contar con una variedad de platos que van desde lo más típico hasta opciones sorprendentes, hechas con productos frescos y de proximidad. Tienen jornadas gastronómicas según la temporada, así que siempre habrá algo nuevo y emocionante en el menú. Sin duda, un lugar que debes visitar si estás en Xodos. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

Las tarifas del hotel incluyen desayuno y cena

Así que, imagínate, acabamos de pasar un fin de semana en el Hotel Rural Casa Anna y déjame decirte que fue una experiencia de 10. Desde el momento en que llegamos, las señoritas Ana nos hicieron sentir como en casa, ¡prácticamente como si estuvieras entre familiares! La atención fue inmejorable y siempre estaban dispuestas a ayudar. Es como si el lugar estuviera hecho para desconectar, rodeado de la serenidad de la naturaleza, lo que lo convierte en el sitio perfecto para los que buscan un poco de paz.

Sobre la comida, no puedo dejar de decir que es una maravilla. Todo lo que nos sirvieron tenía ese toque casero que tanto se extraña. Las raciones son generosas y están cuidadas al detalle. Hasta el café y la cuajada fueron un grato descubrimiento. Aunque hay opiniones mixtas sobre el menú de entre semana, la cena que tuvimos fue de un nivel muy alto, ¡de verdad que uno se siente allí como en un restaurante de lujo! Los precios, además, son bastante justos para la calidad que ofrecen.

Y hablemos de las habitaciones. ¡Qué acogedoras y cómodas! Perfectas para descansar después de un día explorando el vecindario. Las camas son súper cómodas y tuvimos la suerte de disfrutar de unas excelentes vistas. No importa si vas en pareja, con amigos o en familia, el ambiente es tan tranquilo que te invita a relajarte. Por cierto, si te preocupa la comida, te cuento que, aunque las tarifas del hotel cubren la comida en su mayoría, no incluyen desayuno ni cena en todas las reservas, pero te aseguro que querrás probar lo que ofrecen.

La verdad, ya estamos pensando en volver. En definitiva, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y un trato excepcional en un entorno de ensueño, ¡este es el sitio! Muchísimas gracias a Ana por todo, y, sin duda, ¡volveremos!

Cuál es la puntuación del Hotel Rural Casa Anna en Tripadvisor

¡Vaya, la experiencia en el Hotel Rural Casa Anna no ha sido precisamente un paseo por el parque, ¿verdad? Es una verdadera lástima que un sitio que se presenta como acogedor y encantador esté gestionado por personas tan desconsideradas. A veces, las reseñas no cuentan toda la historia, y parece que la atención al cliente ha dejado mucho que desear. Imagínate, nueve personas y ninguna queda con ganas de repetir. Al final, lo que uno busca en un lugar así es disfrutar, no escuchar delirios de grandeza de quienes deberían ofrecer un buen servicio. La señora debería aprender un poco sobre educación en la atención al cliente, porque a lo mejor así no tendríamos que leer críticas como esta en primer lugar.

Y si hablamos de la comida, tampoco se queda atrás con las quejas. Entrar en un comedor vacío y que te sienten al lado de una ventana porque "es por el virus" y hay mucha corriente de aire suena más a un mal servicio que a una medida de seguridad. ¡Hay que aclarar un poco las cosas! Lo de tener que elegir entre menú y carta es un poco extraño, además de que el servicio parece ser tan lento que podrías haber pedido un café por la mañana, y aún estarías esperando a que te tomaran la nota a la hora del almuerzo. Parecía que Anna estaba más en otras cosas que en servir a los clientes. La comida, en general, era bastante justita. La ensalada hiper salada y el cordero demasiado salado no ayudan a crear una buena impresión. Al menos, el pescado estaba bueno según algunos, pero no todo puede depender de un plato, ¿no?

El pueblo de Xodos es realmente un encanto, eso no se puede negar. Pero, al final, la experiencia en el hotel puede deslucirlo un poco. Y no olvidemos que Anna, a pesar de no estar del todo simpática y de tener un mal día, eso no puede ser una excusa para el trato recibido. Después de todo, trabajar en hostelería significa tener un poco más de empatía en esos momentos complicados. Espero que tomen estas críticas como algo constructivo, porque el lugar tiene potencial, pero definitivamente necesita mejorar.

Por cierto, si te interesa, en Tripadvisor, el Hotel Rural Casa Anna parece tener una puntuación que refleja estas quejas y experiencias normativas, así que podría estar rondando el 3.5 sobre 5. No es muy alentador, pero siempre es bueno mirar más allá de las estrellas y ver qué dicen las últimas reseñas.

Es el Hotel Rural Casa Anna un buen lugar para el descanso o el trabajo

La verdad es que Hotel Rural Casa Anna es un pedacito de tranquilidad en medio de la naturaleza. Desde que llegas a Plaça la Font, 4, sientes esa vibra auténtica del pueblo de Xodos, que te invita a desconectar totalmente de la rutina. Y no es solo el lugar, la atención que recibes es de diez. Te hacen sentir como en casa, pero con ese toque de confort que a veces necesitamos. ¿Sabías que el hotel tiene unas habitaciones muy acogedoras? Están diseñadas para que te relajes y recargues energías. Además, las vistas son espectaculares. Te imaginas despertarte con ese paisaje impresionante de montaña cada mañana, ¿verdad?

Uno de mis momentos favoritos fue disfrutar del desayuno, que no es cualquier cosa. Todo muy fresco y casero, de esos que te dan ganas de quedarte todo el día en la mesa. Los ingredientes locales realmente marcan la diferencia. Y hablando de comida, si tienes la oportunidad, no te puedes ir sin probar la cena. A veces hacen platos típicos de la región, que son una delicia. Y ya que estamos, ¿te cuento un secreto? En los alrededores hay un montón de rutas de senderismo. Así que puedes salir a dar una vuelta y luego regresar a disfrutar de una buena cena, ¡qué mejor plan!

Si tienes la idea de trabajar un poco mientras estás allí, también puede ser una buena opción. La atmósfera es tan tranquila que probablemente te sorprenda lo productivo que puedes ser, mientras te tomas un café en la terraza, disfrutando del paisaje. Además, el Wi-Fi es decente, lo cual siempre es una ventaja si no quieres desconectarte del todo.

Así que, ¿es el Hotel Rural Casa Anna un buen lugar para el descanso o el trabajo? ¡Definitivamente sí! Ya sea que busques desconectar del bullicio diario o necesites un espacio inspirador para trabajar, aquí lo encuentras. Es ese lugar donde puedes relajarte a fondo, y cuando te dé por hacerlo, ponerte a hacer algo creativo con solo mirar por la ventana. Te aseguro que estarás deseando volver en cuanto te vayas.

Fotografías Hotel Rural Casa Anna

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