
Ca la Mati es ese bar acogedor en C. Arrabal del Puente, 13 bis, Beceite, donde es fácil dejarse llevar por el buen rollo. Aunque es un bar pequeño y con pocas mesas, su servicio rápido te hará sentir como en casa, y tienen un menú variado que incluye opciones tanto para carnívoros como para veganos. Si te apetece probar tapas, ¡hay de todo! Desde deliciosas ensaladas hasta hummus y escalivada.
Este lugar tiene una tradición de más de 30 años) en la venta de productos locales como jamones, embutidos, quesos y hasta miel y mermelada. Con una puntuación de 3.6 sobre 5 en diferentes plataformas, Ca la Mati se ha ganado un lugar en el corazón de los beceitanos y visitantes. ¡No dudes en hacer una parada aquí, seguro que no te arrepentirás!
Horarios Ca la Mati
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 10:00–23:00 |
| sábado | 10:00–23:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ca la Mati
Dónde se encuentra Ca la Mati
¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar genial para comer y disfrutar de unas tapitas ricas en Beceite, no podéis dejar de visitar Ca la Mati. Este bar está justo al lado de la ermita de Santa Ana, en C. Arrabal del Puente, 13 bis, 44588 Beceite, Teruel. Desde el momento en que entráis, el ambiente es super acogedor y cómodo. He de decir que la atención que recibimos fue de 10, el camarero era un verdadero crack y nos hizo sentir súper a gusto.
La carta es una bomba: tienen una variedad impresionante de tapas y bocadillos, tanto fríos como calientes. Además, si te gusta el jamón, las tablas de jamón y quesos artesanos de Teruel que ofrecen son de otro nivel. Y no os olvidéis de probar el vermut o algún cóctel refrescante como la sangría de vino o los mojitos de fruta. Todo está riquísimo y, considerando lo que pagamos (entre 20 y 30 € por persona), la relación calidad-precio es increíble.
Una anécdota que me hace sonreír: una vez fui solo en moto y me dejé llevar un poco por el buen clima y el ambiente relajado. Me pedí una sepia que me sorprendió por lo bien hecha que estaba, un provolone sencillo que estaba de muerte y, por supuesto, la famoso zambiruña que me hizo llorar de felicidad. También he ido con familiares y, aunque en una ocasión tuvimos que esperar un poco, nos regalaron unas aceitunas por nuestra paciencia. ¡Un gran gesto! Así que ya sabéis, si pasáis por Beceite, Ca la Mati es una parada obligatoria. ¡No os arrepentiréis!
Qué tipo de ambiente ofrece Ca la Mati
Y a todo esto, no puedo dejar de hablar de Ca la Mati. Este bar se ha convertido en una especie de refugio para quienes estamos de paso por Beceite. Su ambiente acogedor y el trato de Sonia, la dueña, te hacen sentir como en casa. No hay mejor manera de disfrutar de un buen cóctel o un gin tonic después de un día explorando los bellos paisajes de la comarca. La selección de bebidas es notable, y ya mencioné lo del Frankfurt completo con guacamole; no hay palabras para describir lo bueno que está.
A pesar de las críticas mixtas que he oído, mi experiencia ha sido de lo más positiva. El servicio fue rápido y sin esperas, algo que siempre se agradece cuando tienes hambre. Además, el ambiente es moderado, ideal para charlar con amigos sin tener que gritar. Aunque debo admitir que una mesa con un par de moscas no fue lo más agradable, la calidad del producto y la atención siempre compensan. Eso sí, sería genial si consideraran tener helados; siempre apetece algo fresquito después de una buena comida.
Y hablando de comida, los bocatas que pedimos para llevar se convirtieron en un descubrimiento total. Pan de chapata y atención inmejorable mientras esperábamos; esos mojitos con fruta natural son una locura. Aunque también escuché que hay quien no tuvo tanta suerte y se llevó una sorpresa con el formato de las tapas, supongo que eso depende del día. En fin, si te decides a visitar Ca la Mati, ten en mente que el ambiente es agradable y los precios están en un rango que varía entre 10 y 20 € por persona.
En resumen, Ca la Mati ofrece un ambiente que mezcla lo acogedor con un aire de diversión y un toque de tranquilidad. Perfecto para grupos de 3 a 4 personas que buscan disfrutar de un buen rato entre tapas y bebidas. ¡Seguro que volverás!
Cuántas mesas tiene el bar Ca la Mati
Te cuento que no puedo dejar de pensar en lo que vivimos en Ca la Mati, el bar de Beceite que se ha ganado nuestras 5 estrellas. Honestamente, cada vez que pasábamos por delante, siempre estaba hasta los topes. Así que, un buen día, decidimos arriesgarnos y cenar allí. ¡Vaya sorpresa! Las tapas estaban brutalmente ricas. Pedimos una ensaladilla rusa, unas vieiras, ensalada de cabra, y un revoltillo de ajetes, espárragos y gambas. Todo salió delicioso, y el camarero fue un amor, muy amable y atento. Aunque, la única pega es que algunas mesas están un poco oscuras, así que un poco más de luz no estaría de más.
¡Y no puedo dejar de mencionarlo! El sábado pasado fuimos por la tarde y, para nuestra sorpresa, había un grupo de música tocando en vivo. No estoy seguro si es algo habitual, pero la verdad es que fue una propuesta genial que hizo que el ambiente fuera aún más vibrante. Cuando lo intentas combinar con unas tapas ricas, ya la has liado. La experiencia fue de 5 estrellas en comida y servicio, sin duda. Repetiríamos encantados. Y lo mejor de todo, el precio era bastante razonable, entre 20-30 € por persona.
Un colega tuvo una experiencia diferente, sin embargo. Estuvo en un momento dándoles una oportunidad y se encontró con un camarero que no estaba en su mejor día. Le resultó pesado y malvibroso, lo que parece que afectó para que su visita tuviera una estrella. Pero bueno, no siempre se puede ganar. Al final, la clave está en las experiencias y no queremos dejar que un incidente empañe un lugar que, por lo que hemos vivido, se siente acogedor y bonito.
Así que, para responder a esa inquietud que puede surgir, el bar Ca la Mati tiene unas trece mesas (aproximadamente), y parece que puede llenarse rápido, ¡así que ve preparado! En resumen, si buscas un lugar con buena comida, calidad-precio y un ambiente amigable, este es tu sitio.
Qué tipo de servicio se puede esperar en Ca la Mati
La verdad es que Ca la Mati ha sido todo un hallazgo, al menos en mi experiencia. Desde que llegamos, nos hicieron sentir como en casa. A las 11 de la mañana ya empezamos bien, porque el único lugar que nos hizo unas tostadas con mermelada fue este bar. ¡Ojo, que los demás ni flores! Es como si estos otros lugares no se preocuparan mucho por sus clientes. Aquí, la atención siempre ha sido un 10, ¡y eso no se puede decir de todos lados!
Y no me puedo ir sin mencionar sus mojitos naturales de frutas. ¡Están espectaculares! Eso sin contar su plato estrella: los nachos con guacamole casero. Si decides ir, asegúrate de buscar un huequito en la terraza, porque lo que se siente ahí es una maravilla. Y no olvides que, después de la ruta del Parrizal, lo mejor es relajarte y tapear con música en vivo. El ambiente se pone a tope, pero aún así se las ingenian para conseguir una mesa a última hora. Eso demuestra que están siempre al pie del cañón, incluso a precios muy accesibles entre 10 y 20 euros por persona.
Aunque, teniendo en cuenta algunas opiniones, parece que no todos han tenido la misma experiencia. He visto algún comentario de que la comida es básica y no se eleva más allá de llenar la panza, así que no esperes un festín gastronómico. La variedad en el pueblo no es mucha, y también algunas reseñas hablan de un problema con el servicio. A veces, la atención puede ser un poco regular si te toca la camarera equivocada. Pero en general, el ambiente es cálido, y si tienes suerte con el personal, la experiencia puede ser más que satisfactoria.
Entonces, ¿qué tipo de servicio puedes esperar en Ca la Mati? En su mayoría, un trato amable y atento. Claro, no todo el mundo ha tenido la misma suerte y hay quienes se llevaron una decepción, especialmente con ciertos miembros del equipo que no parecen estar de humor para atender. Pero en mi caso, siempre recibí una vibe positiva, así que ojalá que tú también tengas una experiencia agradable. ¡Dale una oportunidad y juzga por ti mismo!
Cuál es la oferta gastronómica en Ca la Mati
Como te decía, Ca la Mati en Beceite tiene un ambiente un poco extraño. Por un lado, tienes la terraza junto a la ermita que invita a quedarte, pero lo que parece un lugar ideal se ve opacado por el mal servicio que experimentamos. Imagínate: éramos un grupo y cuando alguien pidió un tinto de verano, el camarero, con aires de grandeza, dijo: “¿sólo de limón?” Al pedirle qué opciones había, nos soltó que solo había “el tinto de la casa”. Cuando le pregunté con curiosidad qué llevaba, fue rotundo: “no te lo voy a decir”. ¿En serio?
Y ojo con la actitud del chico. Cuando llegó un cliente preguntando por una mesa para tres parejas, lo mandó a paseo con un “no. Lo que ves es lo que hay”. Así que, claro, el pobre hombre se marchó con cara de indignación. Lo que yo te digo, ¡menuda forma de hacer clientes! Ya te puedes imaginar la frustración de estar allí con ese personal chulesco y una atención horrible. A ver, no pedíamos nada del otro mundo: solo una cervecita o un café.
Después de unos cafés y algo de queso de la zona, intentamos también hacer un pedido, pero la dueña estaba más ocupada charlando con una amiga que en atendernos. En fin, que si te descuidas, hasta te olvidan por completo. Por cierto, no era la primera vez que intentábamos pedir algo, porque en nuestra llegada, a pesar de que la terraza estaba vacía, nos dijeron en la barra que no nos iban a atender porque tenían reservas. ¿Reservas para una terraza vacía? No sé tú, pero a mí me suena a muy mal servicio. Así que, como otros, decidimos irnos de allí con un sabor bastante amargo.
Y para terminar, en cuanto a la oferta gastronómica de Ca la Mati, parece que tienen las típicas tapas y bocadillos, aunque cuidado con los precios, porque un plato de jamón de lonchas por 15€ me pareció algo excesivo, además de que no era nada del otro mundo. Por lo que he escuchado, el café y los bocadillos tienen buena pinta, pero hay que darles otra oportunidad para que mejoren un poco su atención y la calidad del menú. En resumen, un lugar que podría ser encantador, pero que necesita urgentemente un cambio en el servicio. ¡Una pena!
Hay opciones para veganos en el menú de Ca la Mati
Y bueno, después de hacer la ruta del Parrizal, decidimos volver a Ca la Mati porque nos había dejado muy buena impresión por la mañana. Cuando llegamos, estaba a reventar. Nos reímos de ver al mismo camarero que nos había atendido antes, pero esta vez le notamos un poco estresado. Era normal, con toda la gente que había. Aún así, nos acordamos de lo simpático que fue por la mañana, aunque ya no tenía la misma energía.
Hubo un momento que nos fijamos en que la chica de la barra parecía más interesada en charlar con otra trabajadora que en ayudar al camarero. Tardaron un poco en servirnos, pero no queremos achacar eso al pobre chico, que ya estaba lidiando con un montón de pedidos, y a lo mejor si la otra chica le hubiese echado una mano habría salido más rápido. Al final, nos sirvieron, pero el ambiente era bastante diferente y, claro, no era lo que esperábamos en comparación con la mañana.
Lo bueno es que el precio por persona ronda entre 1 y 10 € y la atención suele ser bastante buena, aunque ese día en particular no fue el mejor. Por otra parte, me llevé una sorpresa agradable al leer las reseñas, porque nosotros vamos casi a diario y no hemos tenido problemas graves. El lugar tiene un encanto especial, alojado en el lateral de la ermita de Santa Ana, que realmente le da un toque acogedor. La sombra de los parasoles y el ambiente hacen que quieras quedarte a disfrutar un rato más.
Y en cuanto a la comida, es un claro ejemplo de que "menos es más". La carta tiene un montón de opciones, así que seguro que a los que son veganos les puede encajar alguna alternativa. Aunque en las reseñas no mencionan explícitamente opciones veganas, suelen tener algo que se ajuste a todos los gustos. Así que si alguna vez buscas comer bien y a buen precio, Ca la Mati es un buen lugar.
Qué tipo de tapas se pueden encontrar en Ca la Mati
Y después de esa aventura en el bar, no puedo dejar de pensar en Ca la Mati. Te recomiendo pasar por ahí para desayunar, sobre todo si estás cerca de la iglesia del pueblo. El desayuno, aunque a veces un poco irregular, puede oscilar entre 10 y 20 € por persona y, la verdad, se nota que intentan ofrecer algo rico. ¿Te imaginas empezar el día con una tortilla de patatas o un buen tinto de verano?
Pero no todo es color de rosa. He escuchado historias sobre el servicio. El camarero a veces puede ser un poco antipático y sobrado, lo que hace que la experiencia sea menos amable de lo que debería. A algunos se les ha hecho raro que podías encontrar pimientos con pelos, y eso ya no es muy apetitoso, la verdad. Si te vas a dejar el dinero ahí, mejor asegúrate de que tu cuenta no se pase, porque hay quienes han revisado y les han querido cobrar 60 € de más. ¡Cuidado con eso!
En fin, la competencia es escasa en Beceite, así que no es de extrañar que algunos digan que, por lo que ofrecen, se siente un poco caro. Aún así, hay quien ha tenido suerte y ha tenido un trato excepcional por parte de Ulises, el camarero, igual a un 10 de nota, así que nunca se sabe. La experiencia puede ser buena o mala dependiendo del día.
Y sobre las tapas, pues mira, aunque no hay tanta variedad como en otros lugares, generalmente se pueden encontrar opciones sencillas pero sabrosas. Así que si decides lanzarte a probar, asegúrate de pedir tantas tapas como te lleguen. Nunca se sabe cuándo el camarero se pondrá a la altura del resto del servicio. Ojalá todo sea mejor para ti. ¡Buena suerte!
Cuánto tiempo lleva Ca la Mati en funcionamiento
Y también, ¿qué onda con Ca la Mati? Es un sitio que tiene de todo: desde 5 estrellas en atención hasta críticas que te hacen dudar si deberías entrar. Si te soy sincero, la atención es algo que resuena en casi todas las reseñas. Los camareros son muy atentos y rápidos, pero parece que la dueña no siempre tiene el mismo enfoque. Por lo visto, un poco de educación y tacto con los clientes no le vendría nada mal. Lo de decirle a la gente que solo puede pedir un hielo por cabeza... bueno, eso no suena muy amigable, ¿no crees? Al final, ¡los turistas son los que dan vida a los pueblos!
Luego, hay otros que dicen que los precios pueden ser un atraco a mano armada. ¿Te imaginas pagar 23,80 € por dos vermuts y unas tapas que no llegaban ni al rabo de un gato? Un desastre total. En serio, si estás por ahí y el estómago te dice que necesitas más que un par de aceitunas, es mejor hacer una parada en Valderrobles y comer algo de verdad. Porque pagar 36 € por tres tapas y dos copas de vino es como ir a un restaurante de lujo en Barcelona.
Sin embargo, entre tanto desliz, hay quienes recomiendan Madre mía, muy muy recomendable. Dicen que el producto es de buena calidad a un buen precio, y hasta hay opciones para veganos. La ensaladilla y los nachos tienen buenas críticas, y eso siempre se agradece en un bar. Generalmente, te sale por unos 40-50 € por cabeza, que, si es cierto que el servicio y el ambiente son 5 estrellas, ya se podría considerar un buen trato.
Ah, por si te lo preguntabas, Ca la Mati lleva funcionando un tiempo, pero no tengo el dato exacto. La verdad es que si esperaban abrir de 9 am a 11 pm y a veces se encuentran cerrados o con personal poco amable, parece que hay un poco de falta de organización, así que puede que algunos no sean muy conscientes de las horas que tienen. Al menos, si decides pasar por allí, ya estás advertido. ¡Asegúrate de tener un plan B a la mano, por si las moscas!
Qué productos locales se pueden comprar en Ca la Mati
Y hablando de Ca la Mati, la verdad es que llegamos allí un día sobre las 15:45 con ganas de disfrutar de algo rico. Pero, ¡sorpresa! Nos dijeron que no tenían pan. ¡Y ahí veíamos un saco lleno de barras! No sé si querían cerrar o qué, pero la excusa no cuadraba mucho. Cuando preguntamos a los chicos por dónde podíamos comer, la respuesta fue un “no tenemos idea” que nos dejó un poco... por decirlo suave, confundidos. La verdad, a esas horas no se trata de competencia, se trata de que el turista pueda comer algo bueno. Al final, mandamos un saludo a la futura clientela y nos fuimos a un restaurante buenísimo que descubrimos a tan solo 50 metros de su bar.
En otra ocasión, pedimos un bocata que, para ser sinceros, dejó bastante que desear. El pan era muy chicle y tan grueso que realmente no podías saborear bien el producto. Una pena, porque tenía mucha potencial. El servicio fue atento, eso sí, y a un precio razonable (unos 1-10 € por persona). El ambiente estaba bien, muy acogedor, pero se quedó en un “podía ser mejor”, ¿sabes?
Si estás buscando productos locales en Ca la Mati, bueno, parece que no hay mucho en cuanto a comida en sí, pero puede que encuentres algo de artesanía o alguna bebida típica de la zona. Después de nuestra experiencia, recomendaría mirar un poco más allá de su puerta, hay otros sitios en Beceite que sí ofrecen auténticas delicias locales. Así que, ¡buen viaje! Y no olvidéis explorar más allá de Ca la Mati, porque la comida buena está por ahí, ¡os lo prometo!








