
En BiraBola Restaurante, situado en C. de Gertrudis Gómez de Avellaneda, 43, 50018 Zaragoza, te espera una experiencia gastronómica única donde, ¡sí!, está permitido jugar con la comida. Aquí no solo se trata de comer, sino de disfrutar de cada bocado como una aventura. Cada plato es una explosión de sabor, con ingredientes frescos que saltan a la vista. Además, el ambiente es acogedor y el servicio cercano, creando un ambiente perfecto para compartir una buena comida con amigos o familia.
Si quieres explorar una carta innovadora, estás en el lugar correcto. Desde una streetfood asiática auténtica hasta un picnic improvisado, BiraBola lo tiene todo. Puedes degustar desde un sabroso bifé de res a unos deliciosos tacos de chile chipotle. Lo mejor es que cuentan con dos ambientes: uno luminoso y colorido ideal para comidas y cenas, y otro nocturno con luces neón, perfecto para relajarte después de un largo día. Así que, ¡anímate! No querrás perderte la experiencia Birabola.
Horarios BiraBola Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:30–1:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:30–1:00 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación BiraBola Restaurante
Dónde está ubicado BiraBola Restaurante
¡Hola, gente! ¿Han oído hablar de BiraBola Restaurante en Zaragoza? Si no lo han hecho, ¡están perdiendo una experiencia increíble! ***Está en la C. de Gertrudis Gómez de Avellaneda, 43***, y de verdad que vale la pena hacer una visita. La última vez que fuimos, éramos tres personas y salimos encantadísimos. El menú que pedimos estaba espectacular, lleno de platos con mucho sabor, originales y diferentes. Todo lo que probamos estaba cocinado con un mimo que se nota en cada bocado. Además, ¡el local es un sueño! Bien decorado, colorido, divertido, y con una energía que te hace sentir a gusto desde el momento en que cruzas la puerta.
Una de las cosas que más me impresionó fue el servicio. El personal es super amable y atento, como si realmente disfrutaran de lo que hacen. Pedimos el famoso croissant de carrilleras y, wow, ¡qué maravilla! Y ni hablemos del ambiente, se nota que el lugar ha sido diseñado para que te quedes un rato y disfrutes. De hecho, la decoración te invita a sacar fotos y compartirlas con todos tus amigos. El precio es bastante razonable, entre 10 y 20 € por persona, así que ni tan mal para la calidad que ofrecen. Sin duda, es un sitio al que repetiría mil veces. ¡Totalmente recomendable!
Ahora, no todo el mundo parece tener la misma suerte. Por ahí escuché a alguien que comentó que la comida le resultó carísima y, aunque la presentación era bonita, no cumplió con sus expectativas. 30 a 40 € por persona y nada lleno ni sabroso, una pena. Pero esos casos son contados, porque la mayoría coincide en que el menú Bilabora experience es un must. El donut de ternasco y el chuletón de vaca madurada son ya legendarios entre quienes lo han probado. La tarta de queso es de las mejores que he comido, ¡se la tienen que comer!
Si se están preguntando ***dónde está ubicado BiraBola Restaurante***, la respuesta es simple: en C. de Gertrudis Gómez de Avellaneda, 43, 50018 Zaragoza. Así que agenden la dirección y prepárense para disfrutar de una comida deliciosa en un lugar lleno de buen rollo. ¡No se lo pierdan!
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece BiraBola
Y hablando de BiraBola, ¡qué lugar más bonito! Si te das una vuelta por C. de Gertrudis Gómez de Avellaneda, número 43, no te puedes perder este restaurante. Nos acercamos dando un paseo desde el aquarium y la verdad es que el local tiene un ambiente increíble. Desde que entras, te envuelve esa decoración excéntrica y llamativa que lo hace único. La comida, ni se diga, ¡una pasada! Optamos por el menú de 19€ y casi nos quedamos sin palabras cuando llegamos al arroz negro de segundo. ¡Estaba muy bueno! Además, los camareros son súper atentos y agradables, siempre dispuestos a hacerte sentir bien.
Claro, no todo fue perfecto. Hubo un pequeño detalle con las vieiras que estaban un pelín crudas, pero he leído que se suelen servir así. Si algo no falla en BiraBola, son los postres. La tarta de queso Idiazabal ahumado y el croissant de carrilleras son, sin lugar a dudas, una experiencia obligatoria al finalizar la comida. Estos platos son un claro ejemplo de que cada bocado es una fiesta para el paladar.
Desgraciadamente, no todas las experiencias fueron tan idílicas. Recuerdo un par de amigos que fueron y no tuvieron tanta suerte. La comida les pareció más bien “ni fu ni fa” y el chico que les atendió no supo aconsejarlos bien con las cantidades; terminaron comiendo demasiado y el precio acabó disparándose. Según ellos, el taco carecía de sabor y el donut de ternasco no era lo que esperaban. A pesar de que mencionaron la panceta, que estaba espectacular, preferirían no volver a repetir.
Pero, ¿qué tipo de experiencia gastronómica ofrece BiraBola? Me atrevería a decir que es un lugar donde lo exquisito se encuentra con lo original. Perfecto para los que buscan disfrutar de un ambiente vibrante, una atención esmerada y una selección de platos cuidadosamente elaborados. Así que, si alguna vez te planteas dónde ir a comer en Zaragoza, yo no me lo pensaría dos veces: ¡BiraBola te está esperando!
Se puede jugar con la comida en BiraBola
La experiencia en BiraBola Restaurante ha sido realmente interesante. Desde el momento en que cruzas la puerta, te recibe una decoración colorida y muy original que realmente te atrapa. Aunque he notado que algunas mesas, como la que ocupamos, podrían estar un pelín descuidas, no deja de ser un lugar con mucho carácter. La atención, por otro lado, fue correcta y nos sentimos bien atendidos, lo cual siempre suma puntos a la experiencia.
Ahora, hablemos de la comida. Hay que admitir que hay platos que realmente brillan, como la tarta de queso Idiazabal ahumado que, según nos dijeron, es un must. Por otro lado, tenía mis dudas respecto a las raciones; particularmente, el bacalao nos pareció escaso para el precio que tiene, mientras que el entrecot estaba en su punto. A pesar de que la fondue y los postres están a la altura, a veces se siente que estás pagando más por la decoración que por las porciones. Pero para un grupo de amigos que busca degustar y pasar un buen rato, los precios siguen siendo razonables.
En una de nuestras visitas, probamos varios platos para picar, y debo decir que el crujiente de yema, la patita de pulpo y la panceta estaban de escándalo, pero lo que realmente nos dejó la boca abierta fue el arroz meloso de gamba. Si eres de los que buscan algo más que un plato normalito, este es el tuyo. El ambiente también contribuyó a la experiencia general, más aún con la camarera que nos hizo sentir como en casa, siempre sonriendo.
Sobre la pregunta que muchos se hacen: ‘¿Se puede jugar con la comida en BiraBola?’ Vaya que sí. Con platos que invitan a ser compartidos y con presentaciones que son puro arte en el plato, está claro que hay espacio para divertirse y disfrutar en la mesa. Así que, si decides ir, viene bien dejarte llevar por las recomendaciones y preparar tus mejores jugadas gastronómicas. ¡A repetir!
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú
Entonces, después de toda esa experiencia en BiraBola Restaurante, te cuento que realmente está bien valorado. La comida es sabrosa y original, y eso se nota en platos como el donut de ternasco, que, aunque suene raro, realmente sorprende. Si te decides a ir, no puedes dejar de probar los huevos rotos con jamón ibérico; estaban buenos y el jamón tenía un sabor que te hará querer más. Y si sigues con hambre, el arroz de pato y foie es un buen plato principal, aunque el foie no destaca tanto como uno esperaría. No obstante, el arroz tenía su encanto y puedes terminar con una tarta de queso que también está muy buena. ¡Hay que dejar espacio para el postre!
La decoración del lugar es otro punto a favor. El ambiente es colorido y original, sin duda te hace sentir a gusto, y si necesitas algo, no dudes en pedir ayuda, porque el personal es amable y servicial. José Antonio y Blanca son unos genios a la hora de recomendar qué comer y siempre tienen una sonrisa. Y si eres de los que busca opciones sin gluten, ¡también tienen varias! Y la buena atención va acompañada de un servicio rápido, así que no te preocupes por quedarte esperando.
Ahora bien, he oído algunos comentarios menos entusiastas. Aunque la mayoría parece salir contento, hay quienes han tenido experiencias regulares, mencionando que la comida no siempre es 'wow' y que las porciones a veces son un poco pequeñas. Pero bueno, lo que importa al final es el ambiente, la atención y ese ratito con amigos o familiares, que siempre hace que todo sepa mejor.
En cuanto al menú, ofrece una variedad bien interesante: desde tapas como el donut de ternasco hasta platos más elaborados como el arroz de pato y foie y las deliciosas tartas de queso Idiazabal. Así que si estás en modo explorador gastronómico, definitivamente hay opciones para saciar tu curiosidad paladar. ¡Te animo a que lo pruebes y me cuentes!
Cuáles son algunos ejemplos de la comida que se ofrece
Y hablando de BiraBola, ¡ni te imaginas lo que es esa experiencia! La última vez que fui, me sentí como en un lugar realmente especial. La decoración es un espectáculo, con una vibra que invita a relajarse y disfrutar de cada bocado. La atención del personal, empezando por Diego en la entrada, fue de lo más amable; ya desde el principio te hace sentir como en casa. Vamos, que si buscas una cena en familia o con amigos, aquí te sientes bienvenido, y eso cuenta un montón.
El ambiente es otro punto fuerte, con un equilibrio perfecto de luz y sonido. Además, hay rincones súper chulos para hacerte fotos y quedar bien en Instagram. Y ni hablar de la comida: probamos unos platos increíbles, como la tarta de queso Idiazabal ahumado que es, sin duda, de las mejores que he probado. Y si te gustan los huevos rotos con jamón ibérico, tienes que pedirlos; son imperdibles. La presentación de los platos es top, y, sinceramente, se nota que hay calidad en cada ingrediente que utilizan.
Claro, como en todos lados, siempre hay una reseña menos brillante. Escuché que algunos no tuvieron la misma suerte y se toparon con un servicio que no brillaba y una comida que no sorprendía. Eso puede pasar, pero en mi caso, cada vez que voy, el servicio es de 10 y la comida, simplemente espectacular. La mayoría de la gente que va termina repitiendo, y es que BiraBola parece tener algo que engancha.
Si te estás preguntando qué puedes disfrutar ahí, imagínate compartiendo unos raviolis de rabo de toro, o un arroz meloso de carabineros. Oh, y no puedes olvidarte del donut de ternasco; es un plato que seguro dejará huella. Vamos, que hay opciones para todos los gustos y no hay excusa para no probar. Sin duda, si tengo que recomendar algún lugar donde disfrutar de una buena cena, BiraBola se lleva la palma. Es un sitio en el que vale la pena dejarse llevar y descubrir esos sabores únicos. ¡Ya estoy pensando en mi próxima visita!
Qué ingredientes se utilizan en los platos de BiraBola
La verdad es que si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida en Zaragoza, BiraBola Restaurante es una opción que definitivamente tienes que considerar. La comida está riquísima, te lo aseguro. Yo no pude resistirme al donut de ternasco y esos canelones que son una auténtica delicia. Pedimos el menú para dos y, te juro, salimos súper llenos. La atención de Victoria fue un plus, ¡un 10 para ella! La combinación de la comida, el servicio y el ambiente es de 5 estrellas.
Por si te interesa, el lugar tiene una decoración muy cuidada que le da un aire genial, casi de cuento. Aunque hay que mencionar que el menú infantil tenía un par de peros, ya que el pollo llevaba pimienta y los peques no podían comerlo. Pero no hay problema, el personal fue súper amable y rápidamente nos ofrecieron una alternativa para que los niños no se quedaran sin cena. Los raviolis, eso sí, estaban riquísimos y se han ganado mi recomendación sin duda. Y si te gusta el postre, no te puedes perder la Tarta de Chocolate y la Fruta de la Pasión que son un gustazo.
Claro, no todo puede ser perfecto. Hay opiniones variadas; algunos han notado que el entrecot está un poco duro para cortar y masticar, aunque hay que decir que los entrantes han sorprendido a más de uno. Si te encuentras con un platter de croissant de carrilleras, no dudes en probarlo. La relación calidad-precio es bastante buena, así que no está nada mal para una cena.
Ahora, en cuanto a los ingredientes que utilizan en los platos de BiraBola, te diría que hay un enfoque en ofrecer sabores originales y productos frescos. Por lo que he escuchado, destacan el atún, huevos rotos con jamón ibérico, y por supuesto, el atractivo 'donut de ternasco' que es un giro peculiar que a todos nos sorprende. Si decides aventurarte por allí, ¡cuenta lo que pruebes!
Cómo es el ambiente del restaurante
Y hablando de BiraBola, no puedo dejar de mencionar lo bonito que es el sitio. Ideal para una cenita con amigos, y si eres de los que disfruta compartiendo platos, aquí te lo vas a pasar genial. Hoy cenamos allí y la comida es calidad-precio, ¡merece la pena de verdad! Pedimos un par de entrantes como los huevos rotos con jamón y unos raviolis que estaban de 10. De plato principal, no podía faltar el entrecot de ternera; estaba en su punto perfecto. Nos salió todo a unos 25 euros por persona. La relación calidad-precio es más que adecuada.
Eso sí, no todo fue un 10. La decoración del lugar es un poco peculiar; hay quienes podrían decir que es bastante recargada, pero a mí me parece que le da un toque divertido y único. Hay que reconocer que el servicio fue muy atento y amable, ¡un plus que siempre se agradece! Aunque, para algunos este sitio no es exactamente un lugar al que volverían solo para probar algo en concreto. En cuanto al ambiente, podría decir que es divertido, pero también un poco oscuro para cenar… podría gustar más para salir de copas o algo así.
El caso es que la experiencia la disfrutamos un montón. Viendo las opciones que hay por Zaragoza, creo que BiraBola tiene su lugar. El costillar, por ejemplo, es uno de esos platos que apuntaría en mi lista de favoritos; ¡jugoso y con una salsa espectacular! Y si alguna vez dudas sobre el aparcamiento, ¡no te preocupes! Hay bastantes plazas libres en el centro comercial y es gratis las primeras dos horas.
Así que, ¿cómo es el ambiente del restaurante? En una palabra: divertido. Es un lugar que te invita a relajarte y disfrutar, aunque también depende de lo que busques. Si te gusta los ambientes un poco más enérgicos y singulares, aquí puedes pasar un buen rato. Pero si prefieres una cena tranquila y minimalista, tal vez no sea lo que tenías en mente.
Qué tipo de servicio se puede esperar en BiraBola
Y claro, llegamos a la parte más importante: la comida. La verdad es que nos sorprendió bastante. Las raciones eran generosas, así que vinimos preparados para compartir y al final no nos quedamos con hambre. Te cuento: empezamos con unos raviolis de rabo de toro que estaban para chuparse los dedos. La salsa de quesos y nueces realmente elevó el plato, cada bocado era un verdadero festín. La picanha ultramadurada nos gustó, pero confieso que esperaba un poco más de sabor, aunque la combinación con el queso patamulo y el pan estaba bastante bien. ¡Ah! Y no dejes pasar el croissant de carrilleras, que, aunque ya está muy de moda, aquí lo preparan con mucho mimo y se nota.
El ambiente del lugar también merece que le dediquemos un par de frases. Está decorado de manera cuidada y desenfadada, ideal para que le hagas un par de fotos para Instagram. La entrada amplísima te da paso a un salón enorme en forma de "L" donde puedes escoger mesas según el tamaño de tu grupo. El servicio fue superdinámico y amable, y eso se agradece. Un detalle que nos encantó: antes de tomar nota, el camarero se fijó en si había alguien con intolerancias alimentarias, lo que siempre es un plus.
Y los postres, ¡uff! La great ball dorada es un espectáculo visual y de sabor, mezclando frescura de fruta con la densidad del brownie y el dulzor del dulce de leche. Y la tarta de queso es un mundo aparte, ¿sabías que la hacen con queso idiazabal ahumado? No es la típica tarta de queso dulce que esperas, más bien tiene un toque salado interesante. Eso sí, puede que no le guste a todo el mundo, así que ten cuidado si vas con gente a la que le gusta lo clásico.
Entonces, para cerrar el tema del servicio, puedo decirte que en BiraBola puedes esperar un trato rápido y correcto. Los camareros son amables y están dispuestos a recomendarte lo que mejor va según tus preferencias. Así que si decides ir, ¡prepárate para disfrutar y dejarte llevar por sus recomendaciones! Sin duda, vale la pena volver a probar más cositas de su menú.
BiraBola es un lugar adecuado para compartir con amigos o familia
Así que después de charlar un poco sobre qué hacer en Zaragoza, te cuento que me topé con BiraBola Restaurante en la Calle Gertrudis Gómez de Avellaneda, 43. La verdad es que merece las 5 estrellas que le han dado. La relación calidad-precio es correcta y, sinceramente, ¡la comida está riquísima! Pedimos un pulpo a la brasa y un entrecot que estaban de lujo. Pero si hay un must que no te puedes perder, son los raviolis de rabo de toro. ¡Espectaculares! Y para terminar la cena, la tarta de queso que, de verdad, no se la puedes perder. Deliciosa.
Los camareros también hicieron su parte; son super agradables y te recomiendan con mucho acierto. Así que, si no eres de Zaragoza, te aseguro que este sitio se convierte en una opción fija si vuelves. Además, el ambiente es muy agradable; parece que cada rincón está pensado para que te sientas a gusto, y por si necesitas dejar el coche, hay un montón de plazas libres alrededor. Enfrente hay un centro comercial donde puedes aparcar, y eso siempre es un plus.
Y ya que estamos, si decides ir con amigos o familia, este lugar es ideal para compartir. Te recomiendo pedir varias raciones, ya que las cantidades son bastante generosas, ¡así no te dejas ningún sabor atrás! El chef se nota que pone pasión en cada plato y la carta se actualiza con frecuencia, lo que muestra que están siempre buscando mejorar y sorprender. En resumen, BiraBola es un paraíso gastronómico donde seguro pasarás un buen rato. ¡Ya me cuentas cómo te va!
Qué tipo de cocina se puede explorar en BiraBola
Así que, después de la cena en BiraBola, me quedé con una sensación agridulce. El sitio es muy chulo, de verdad, tiene un ambiente genial, buena música y, para ser sincero, el servicio fue de primera. La atención del personal fue impecable, siempre dispuestos a ayudarte con una sonrisa. Pero claro, lo más importante es la comida, ¿no?
Empezamos con unos entrantes que estaban a la altura, especialmente el croissant de carrillera, que fue un verdadero descubrimiento. Pero los segundos no nos convencieron tanto. Los huevos birabola nos dejaron un poco decepcionados; las patas estaban super duras y saladas. Y ni hablemos de los raviolis: demasiado queso azul, que se comía el sabor de todo lo demás. El postre, en cambio, estuvo bien y ahí recuperaron un poco el ritmo. Definitivamente habrá que darle una segunda oportunidad y probar otras cosas, ¿no crees?
Por cierto, si estás pensando en ir, te cuento que el ambiente es ideal para llevar a los peques, tienen menú infantil y el lugar es bastante chulo para ellos. Además, en la zona hay un montón de plazas de aparcamiento, tanto en la calle como en el parking de la gran casa que está al lado, así que no tendrás que pelearte por un sitio.
Así que, ¿qué tipo de cocina puedes esperar en BiraBola? Vamos, la experiencia parece que tiende a mezclar sabores con un toque creativo, pero honestamente, en algunos platos quizás no logran alcanzar esa chispa que uno espera. ¡Pero ya sabes! La cocina es un arte y vale la pena seguir explorando su menú. ¡Quizás tu próxima experiencia sea mucho mejor!








