Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez

Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez

Si estás buscando una experiencia gastronómica única en el corazón del histórico Uclés, no puedes perderte Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez. Este acogedor hotel rural, que ocupa un antiguo edificio del siglo XVI junto al famoso Monasterio de Uclés, cuenta con siete encantadoras habitaciones y un restaurante que puede albergar a 60 comensales. Aquí, la cocina del chef Domingo Sánchez te sorprenderá con su combinación de tradición local y toques de autor, llevándote a un viaje culinario que no olvidarás.

El menú es extenso y variado, con 37 opciones de platos y bebidas que deleitarán hasta a los paladares más exigentes. Con un servicio bien valorado y una ubicación ideal a solo cinco minutos a pie del centro de Uclés, es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida tras un paseo por esta encantadora localidad conquense. Ya sea que te alojes aquí o solo vengas a cenar, la comida deliciosa y el buen ambiente te harán sentir como en casa.

Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez

4,3
713Reseñas
Fotos
C. Angustias, 2, 16452 Uclés, Cuenca
969 13 50 65

Horarios Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez

DíaHora
lunesCerrado
miércoles11:00–17:00
jueves11:00–17:00
viernes11:00–23:00
sábado11:00–23:00
domingo11:00–18:00
nanCerrado El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez

Dónde se encuentra Casa Palacio Uclés

¡Hey, grupo! Si estáis pensando en un plan diferente para estas vacaciones, tenéis que visitar Casa Palacio Uclés. Está en C. Angustias, 2, 16452 Uclés, Cuenca, y déjame decirte que es un lugar que no podéis dejar pasar. Desde el momento en que llegamos, Domingo y Maricarmen nos hicieron sentir como en casa. La atención fue inmejorable y, aunque no teníamos reserva, nos sorprendieron con un menú sorpresa que nos dejó encantados. ¡Qué espectáculo!

Empezamos la comida con algunos entrantes para compartir, y no me canso de repetir lo que vais a amar: tomate con helado de aguacate y unas croquetas que son de otro mundo. En serio, cada plato es un festín para el paladar. La relación calidad/precio es realmente magnífica, y se nota todo el cuidado que ponen en cada detalle. Si nunca habéis estado, ¡aquí tenéis una razón más para decidiros!

El restaurante también es espectacular, un lugar acogedor donde da gusto sentarse a comer. Probamos las mollejas, las croquetas de ibérico y, claro, los torreznos. Todo estaba exquisito. De segundo pedimos calamares a la plancha y carrilleras, que también estaban muy ricos. Solo una pequeña pega: los platos estaban un poco fríos, lo que hacía que la comida se enfriara rápido. Espero que lo corrijan, porque, de verdad, ¡es un gusto comer allí!

Antes de que se me olvide, hay que mencionar que el pueblo tiene una tranquilidad envidiable, ideal para desconectar de la rutina. Ojo, lo que cuento aquí es solo parte de lo que viví, ya que no todos los comentarios son positivos. Hubo algunas experiencias negativas sobre el alojamiento que deberían mejorar, especialmente en lo que respecta a la limpieza de las habitaciones. Pero, sin duda, el restaurante es un sitio para apuntar en la agenda.

Así que, ya sabéis, si os preguntan ¿dónde se encuentra Casa Palacio Uclés?, solo tenéis que recordar que está en C. Angustias, 2, 16452 Uclés, Cuenca. ¡No os arrepentiréis de la visita!

Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Casa Palacio Uclés

De verdad que Casa Palacio Uclés es uno de esos lugares que no decepcionan jamás. La última vez que fui, Domingo nos preparó un menú degustación de 7 platos que fue una explosión de sabores. Tuvimos un poco de todo: atún, migas, alcachofas, y para rematar, ¡un lujazo de lubina y calamar! Este sitio siempre se saca un 5/5, y es que, en cada visita, lo disfruto más que la anterior. Prometimos que la próxima vez que estemos por allí, ¡volvemos seguro!

¿Y qué tal el ambiente? Es simplemente encantador. Con un poco de historia en sus muros, ya te sientes envuelto en un aura única que te invita a quedarte. El personal es, sin duda, uno de los grandes puntos fuertes. Gema, por ejemplo, no solo es amable, sino que se asegura de que cada detalle esté a la perfección. La comida es riquísima, y el servicio siempre se siente como un abrazo cálido, ¡te hacen sentir como en casa!

La otra vez pedimos unos langostinos que estaban jugosos y en su punto, y luego nos decantamos por un entrecot y un solomillo cocinados a la perfección. La carne estaba tan tierna que se deshacía en la boca. Y no te olvides de probar el vino local; es un Villa Fontana que complementa cada plato de manera maravillosa. Al final, nada como cerrar con una tarta de queso espectacular o una torrija en salsa inglesa. ¿Quién puede resistirse?

Entonces, ¿qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Casa Palacio Uclés? Puedes esperar un viaje sensorial donde cada plato cuenta una historia y cada bocado es una nueva aventura. Imagina un menú que combina lo mejor de la cocina local con un toque moderno, todo servido en un entorno que es tanto romántico como acogedor. Así que ya sabes, si estás de paso por el monasterio, este lugar es una parada obligada. ¡Nos vemos allí la próxima vez!

Qué edificio ocupa Casa Palacio Uclés y de qué siglo es

Y así, después de disfrutar de una caminata por el encantador pueblo, decidimos hacer una parada en Casa Palacio Uclés, un lugar que tenía buenas reseñas y prometía una experiencia agradable. Cuando llegamos, el ambiente era bonito y acogedor, perfecto para reponer fuerzas. Nos sentamos, pedimos unos refrescos y, ¡vaya!, el trato del personal fue más que encantador. Sin embargo, eso sí, si llevas un carrito de bebé, ten en cuenta que hay escaleras para acceder al baño, lo que puede ser un poco complicado.

La comida no decepcionó en absoluto. Probamos las judías con perdiz y, honestamente, ¡estaban de rechupete! El cocinero, Domingo, realmente sabe lo que hace. La atención fue muy buena, y lo mejor es que te sientes en un sitio donde la tranquilidad es la norma. Si tienes la oportunidad de visitar el monasterio cercano después de comer, no lo dudes; el pueblo tiene su encanto y se presta para un buen paseo.

Por otro lado, no todo fue un mar de rosas. Al hablar con otros comensales, escuché algunas experiencias bastante diferentes. Una familia comentó que su visita al restaurante fue un desastre, con errores en prácticamente todos los pedidos y un servicio que desfasaba totalmente. Tuvo que ser frustrante esperar más de una hora para que llegaran los platos. Sinceramente, eso no lo desearía para nadie. Aunque el ambiente y la buena comida suelen compensar, parece que algunos no tuvieron la misma suerte.

Para aquellos que se pregunten qué edificio ocupa Casa Palacio Uclés, les diré que se trata de un antiguo edificio del siglo XVI. ¡Eso ya le añade un toque de historia que lo hace aún más interesante, no crees? En fin, si estás buscando un lugar para disfrutar de una buena comida y un ambiente acogedor, este es el sitio perfecto, pero hazte un favor y asegúrate de que no te toca un mal día de servicio.

Cuántas habitaciones tiene Casa Palacio Uclés y cómo son

Y bueno, si pensabas que la experiencia de comer en Uclés iba a ser un festín, déjame contarte que no fue precisamente así. Solo hay dos restaurantes en el pueblo, y uno estaba cerrado por vacaciones, así que el que quedó fue el único al que pudimos entrar. A pesar de que no habíamos reservado, nos dieron una mesa amablemente, lo cual fue un punto a favor. Pero, amigo, aquí empieza lo complicado. La carta es bastante reducida, y aunque tienen algunas opciones fuera de carta, eso no siempre garantiza que todo salga como esperabas.

Cuando pedimos unos boletus frescos con huevo escalfado y parmesano, te aseguro que la sorpresa fue grande. El huevo resultó ser frito y casi cuajado, y el parmesano... ¡bueno, digamos que no lo vimos por ninguna parte! La camarera, tras preguntarle sobre el queso, se lo llevó a la cocina y regresó con un poco de queso rallado por encima. ¿En serio? Si no tienen algún ingrediente, un aviso estaría bien, ¿no? No creo que sea tan complicado como para hacer que uno se sienta engañado. Los calamares a la andaluza estaban buenos, pero 19€ por cinco ruedas y un trozo de un rejo suena más a broma que a restaurante. Lo único que realmente nos dejó satisfechos fueron las croquetas de ibérico, ¡riquísimas y muy cremosas! Aunque, claro, 14 euros por eso, tampoco es un regalo. Al final, la cuenta total para dos personas, con un agua y un refresco, fue de 61€. Así que te quedas con la sensación de que, por ese dinero, deberías haber comido mucho más.

Aun así, si te gusta disfrutar de un buen producto y una comida bien elaborada, es una visita obligada si estás en la zona, aunque deberías mentalizarte de los precios. Y hablando de Casa Palacio Uclés, el lugar es muy bonito, perfecto para una escapada romántica o un viaje tranquilo. Sobre las habitaciones, tiene seis en total, que son todas elegantes, con toques clásicos y modernos que te hacen sentir como en casa. La ubicación es fantástica y, la verdad, el ambiente del hotel es muy acogedor. ¡Pero ya sabes que las estancias son solo una parte del viaje!

Qué se puede esperar del restaurante de Casa Palacio Uclés

La Casa Palacio Uclés tiene un encanto especial, nadie lo puede negar. Cuando llegas, te sientes como si estuvieras en otro tiempo, paseando por un edificio que respira historia. Pero, aunque suene a cuento de hadas, la realidad puede ser un poco diferente. Hay quien ha disfrutado de su comida y servicios, incluso le han dado un 10 al restaurante, destacando la amabilidad del personal y la buena onda que se respira ahí. Sin embargo, hay quienes han experimentado toda una aventura de desilusión. Es un lugar donde puedes ver la mezcla de tradición y modernidad, pero también esas imperfecciones que podrían dejarte pensando en tus próximas vacaciones.

Hablando de habitaciones, si decides quedarte, puede que te encuentres con que las camas son cómodas, ¡eso sí no hay que negarlo! Pero, cuidado si vas en julio o agosto, porque el aire en las habitaciones es prácticamente inexistente. Imagínate lidiar con ese calor, sin poder dormir bien... ¡una pesadilla! Te puede tocar dormir con las ventanas abiertas, pero a veces eso significa comprometer la tranquilidad, ya que el animado jaleo del restaurante se hace presente hasta pasaditas las 12:30 de la noche. Y de la piscina... bueno, olvídate, ya que hay más avispas que agua en esos días de verano. Decepción, como bien dicen algunos, cuando habías tenido altas expectativas por esas reseñas antiguas.

Y ya que hablamos de comida, ¡prepárate para un poco de drama! Aunque había quienes disfrutaban la comida del restaurante -algunos la valoran muy bien-, hay anécdotas de cenas en las que lo que servirían no era mucho más que un solomillo "ridículo" con tres patatas fritas. Y si hablamos de postres, no quiero ni pensar en la sorpresa que es probar una tarta de queso pasada. A veces, el ambiente frío que se siente en el restaurante no ajuda, haciendo que hasta el plato más sencillo se convierta en una experiencia menos placentera.

Entonces, ¿qué se puede esperar del restaurante de Casa Palacio Uclés? Bueno, por un lado, puedes encontrar un espacio donde la atención es de 10 y los platos reflejan una correcta combinación de tradición y modernidad. Sin embargo, el camino hacia la satisfacción puede ser un poco rocoso, ya que lo que acompaña a esos buenos momentos puede ser un menaje que deja mucho que desear. Tal vez, si te decides a visitarlo, disfrutes de la comida pero no te sientas mal si piensas en un plan B para otro lugar donde hospedarte. ¡Siempre es bueno tener opciones!

Cuántas personas puede albergar el restaurante de Casa Palacio Uclés

¡Ay, Casa Palacio Uclés! Fue todo un viaje, te lo digo. Reservamos para 15 personas y, la verdad, la experiencia fue un tanto agridulce. El servicio fue extremadamente lento, tardamos 4 horas en comer. Y aunque la comida estaba rica, la cantidad dejaba mucho que desear. Mirá, pedimos bacalao y era solo una simple lámina de yuca frita de acompañante. ¡¿En serio?! No sé tú, pero para un plato que costaba cerca de 20 euros, me hubiera esperado algo más.

La tarta de queso sí estaba buena, aunque la torrija estaba más seca que nachos en el desierto. Ya sabes, esas cosas que esperas que sean un deleite y terminas sintiéndote un poco decepcionado. Además, el trato de la camarera fue más bien regular, con malas contestaciones y una atención que dejaba mucho que desear. Créeme, si no tienen suficiente personal, sería mejor no aceptar tantas reservas.

Por otro lado, hay que reconocer que el lugar es bonito y el ambiente muy agradable. El patio es fantástico, perfecto para disfrutar de un día soleado. Si tienes amigos o familia y piensas ir, no está de más pasarse para un picoteo y unas cervezas. Justo lo que necesitamos después de la experiencia anterior, ¿verdad? Por cierto, hablando de eso, el restaurante de Casa Palacio Uclés puede albergar a 15 personas como máximo, así que tenlo en cuenta si decides hacerlo en grupo. ¡No te quedes sin mesa!

Quién es el chef responsable de la cocina en Casa Palacio Uclés

No sé ni por dónde empezar con Casa Palacio Uclés. Lo que debería ser una experiencia genial se convirtió en un verdadero caos. Habíamos reservado para cenar con dos meses de antelación y cuando llegamos, ¡sorpresa! No tenían nuestra reserva anotada. El responsable de sala, aunque se disculpó, no nos ofreció ninguna solución y, bueno, nos tocó marcharnos sin cenar. Sería genial poder hablar de la comida, pero ya sabéis, sin cena no hay mucho que contar. Así que si decidís ir, ¡aseguraos de que os confirmen la reserva! La atención al cliente aquí parece que brilla por su ausencia, y eso es una pena, porque con un lugar así, podría ser todo mucho mejor.

Hablando del hotel, hay que tener muchísimo cuidado si buscas descansar. Nos percatamos de que varias habitaciones dan al patio del restaurante y, ¡madre mía!, el ruido puede ser un problema. Hasta la 1 de la madrugada, con los últimos clientes saliendo y todo el lío de recoger, no había manera de dormir. Lo acepto, son detalles que podría pasar, pero al menos deberían avisar. Y si coincides con alguna fiesta en Uclés, ¡ni se te ocurra alojarte en esas habitaciones! El local de celebraciones está justo al lado, y cuando estuvimos, la fiesta no paró hasta las 3:30. Un horror, sinceramente, y eso que yo duermo como un bebé en cualquier lugar. No vine a un hotel rural para pasar una noche peor que en el centro de Madrid.

Además, notamos otros pequeños detalles que fallan, como un lavabo que estaba medio atascado y una caja fuerte sin pilas. Estos son los tipos de cosas que no deberían pasar si buscan dar un buen servicio. Tienen un palacio increíble, con tanto potencial, pero mientras no empiecen a cuidar estos detalles, no creo que muchos regresen por gusto. Tal vez con un poco más de atención al cliente y la experiencia general, podrían ser el lugar al que todo el mundo quiera volver.

Y sobre el chef del restaurante, no tengo ni idea exactamente de quién es, pero claramente hay espacio para mejorar en la cocina cuando la experiencia general es tan irregular. La calidad de la comida en un lugar así debería ir de la mano con un buen servicio, y si siguen así, será difícil que escuchen elogios sobre su cocina. ¡Espero que se retroalimenten y mejoren todo esto!

Qué tipo de cocina se ofrece en Casa Palacio Uclés

Así que, después de charlar de lo bonito que es el lugar, hablemos un poco de Casa Palacio Uclés, que tiene ese encanto que te atrapa en cada rincón. La comida es simplemente estupenda y muy original, créeme, si te gusta disfrutar de sabores únicos, aquí estarás en el paraíso. Además, los postres son impresionantes, así que deja un huequito para el final porque te aseguro que no querrás perderte esa experiencia dulce. El trato del personal también es de 10, siempre atentos y muy amables; realmente se esfuerzan por hacerte sentir como en casa.

Sin embargo, no todo es perfecto en este lugar. Hay detalles que marcan la diferencia, y es que, aunque el hotel es precioso, algunas habitaciones dan al patio donde está el restaurante. Si estás buscando un espacio tranquilo para relajarte, olvídate de descansar bien aquí, porque es imposible con todo el vaivén del comedor. También noté que algunos acabados en las habitaciones dejan un poco que desear; por ejemplo, el baño venía con productos usados, lo cual es un poco perturbador. Así que, aunque la ubicación es genial y el servicio es excelente, hay aspectos que deben mejorar si quieren que tu estancia sea completamente agradable.

En cuanto a la comida, si decides visitar, es mejor que pidas el menú del día en vez de ir por la carta. Te lo digo porque, aunque probé algunas cosas que estaban bien, como la ensalada de bonito y las migas, me decepcioné con otros platos. El revuelto de boletus me dejó un sabor raro, y ya ni hablemos de la tarta fluida de chocolate, que resultó ser más un coulant de chocolate con leche que negro, ¡vaya faena! La verdad, entre los sabores y las sorpresas, es una pena que una cocina con tanto potencial no esté a la altura del lugar.

Así que, para contestar a esa preguntita, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Casa Palacio Uclés? Te diría que es una fusión de tradición y modernidad, pero con algunos baches en el camino. Tienen buenas intenciones y platos interesantes, pero a veces parece que la ejecución no está a la misma altura. En resumen, si decides probar, ve con la mente abierta y prepárate para que algunos detalles se lleven un sorbo de tu experiencia.

Cuántas opciones de platos y bebidas están disponibles en el menú

Ya te digo que la Casa Palacio Uclés es un lugar con personalidad, aunque no todo salió como esperábamos. Si bien la ubicación es bastante buena -céntrica y fácil de encontrar-, nuestra experiencia en el restaurante fue un poco decepcionante. El barullo de Semana Santa seguramente influyó, pero no hay excusas para que las chuletillas estuvieran casi crudas y el bacalao, que se supone que es su plato estrella, estuviera tan duro. Afortunadamente, el vino que nos recomendaron estuvo riquísimo, lo cual al menos ayudó a mejorar un poco la situación.

Por otro lado, el ambiente del hotel es un punto fuerte. Tiene un patio castellano que le da un toque muy especial, y si buscas un sitio para desconectar, definitivamente lo es. Las habitaciones son cómodas y, aunque las que dan al patio pueden ser un poco ruidosas en momentos puntuales, no afecta demasiado al descanso. Y si te desplazas en grupo o pareja, la conexión con el entorno te permite disfrutar de varios puntos turísticos a un paso. El desayuno, en particular, fue un gran acierto, ¡no te lo puedes perder!

Ahora, centrándonos en el restaurante, la camaradería del personal fue muy notable, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar. La experiencia culinaria fue más satisfactoria en general cuando comimos el menú, que incluye dos platos fijos y uno a elegir, además de una tapa de la casa y la bebida. En cuanto a las opciones, hay una variedad que se mueve entre 20 a 30 euros por persona, lo cual me parece bastante competitivo dado lo rico que estaba todo. Así que, a pesar de que no todo nos encantó, hay razones para considerar este lugar si pasas por la zona.

Así que ya sabes, si decides darte una vuelta por Uclés, visita la Casa Palacio, pero tal vez opta por el menú y evita las chuletillas. ¡Espero que tu experiencia sea mil veces mejor que la nuestra!

Cómo es el servicio en Casa Palacio Uclés según las valoraciones

La verdad es que Casa Palacio Uclés, ubicado en C. Angustias, 2, es un sitio con encanto que te atrapa desde que cruzas la puerta. El edificio, que data del Siglo XVI, te hace sentir como si estuvieras en otra época. Nos sentamos a cenar y, aunque la atmósfera era ideal, las raciones de entrantes nos dejaron un poco decepcionados. Pedimos manitas, croquetas de cocido y mollejas, que estaban ricas, pero la cantidad… ¡vaya! Las tapas eran casi más bien un bocadito. Pensé que íbamos a quedar con hambre, pero el primer plato de gachas nos llenó un poco, aunque, para ser sincero, tenían un sabor… raro, un poco a quemado.

En nuestra visita, elegimos un menú degustación muy interesante, y aunque algunos platos me sorprendieron gratamente, no todos lograron deslumbrarnos. El bacalao con salsa de miel estuvo muy sabroso, pero el magret de pato fue todo un reto para mi amiga, que tuvo que luchar con él para poder comerlo. Y aunque mencionamos lo difícil que resultaba masticarlo, sólo lo pasaron un poco más y, al final, nos sentimos un poco decepcionados. Aun así, el ambiente era muy bonito y la atención del personal variaba: por momentos muy profesional y en otros un poco menos. Lo triste fue que nos cobraron sin dudarlo, aunque luego nos ofrecieron un chupito como compensación.

El desayuno al día siguiente fue otra historia. En serio, nos sorprendió lo bueno que estaba y cómo complementaba nuestra experiencia. Un gran punto a su favor. La relación calidad-precio en el desayuno fue decentísima, pero, por el precio de la cena, esperábamos disfrutar más. El servicio tenía sus altibajos: algunos camareros eran un encanto, rápidos y eficaces, pero en otras ocasiones sentías que te estaban apurando. En resumen, a pesar de que el lugar tiene su encanto y el menú degustación parece prometedor, lo cierto es que, en general, el servicio en Casa Palacio Uclés varía, y podría dar mucho más de sí para justificar el precio.

A qué distancia se encuentra Casa Palacio Uclés del centro de Uclés

¡Vaya experiencia la que tuve en Casa Palacio Uclés! Este lugar siempre me trae gratos recuerdos de la cocina de Domingo Sánchez, que conocí en su antiguo restaurante en Tarancón. Desde que me vine a Uclés, he disfrutado de sus platillos en este encantador sitio, pero esta última visita no se quedó sin anécdotas. La cena que pretendía ser dulce, terminó un poco *más agria* de lo esperado gracias a un camarero que no estaba precisamente en su mejor día. Ese tipo no se comportó nada bien, y por un momento, pensé en levantarme y salir furioso. Claro, todos tenemos días malos, pero eso no justifica hacer sentir mal a un cliente. La buena noticia fue que Joani, otro camarero, se mostró increíblemente amable y paciente, ¡un verdadero salvavidas esa noche!

Hablando de comida, creo que no podría dejar de mencionar lo delicioso que estaba el rabo de toro y los calamares a la plancha. Mmm, ¡simplemente espectacular! Y el precio, ni hablar, 71’50€ con pan, cuatro cervezas y agua para una buena velada. Si piensas que es caro, simplemente hay que mirar la calidad. Además, a pesar de que era pleno verano y un calor asfixiante, descubrí que el patio era fresco y ventilado, perfecto para disfrutar de una comida veraniega sin derretirse.

El lugar funciona como hotel, pero el restaurante está abierto para todo el mundo, ¡así que no hay excusas! La verdad es que a pesar del bache con el servicio, me conquistó la comida. Una ensalada de burrata que estaba perfectamente aderezada y el salmorejo con berenjena en tempura y miel fue simplemente un manjar. Entre la buena comida y un ambiente tan cómodo y refinado, ¡no quiero ni pensar cuántas veces más vendré!

Ah, y si te lo estabas preguntando, Casa Palacio Uclés está a solo un paseo del centro de Uclés; apenas a unos minutos caminando. Así que, si te decides a ir, puedes disfrutar de todo el encanto de este lugar sin mucho esfuerzo. En fin, aunque mi última visita tuvo altibajos, la parte de la comida y el buen ambiente realmente hicieron que valiera la pena. ¡Nos vemos en la próxima!

Es necesario alojarse en el hotel para disfrutar del restaurante

¡Vaya, qué fin de semana más genial pasamos en la Casa Palacio Uclés! Mi marido y yo decidimos hospedarnos allí porque teníamos una boda en el monasterio y, la verdad, no pudimos haber elegido mejor. Desde el primer momento que llegamos, la atención fue de 10. Nos recibieron con una sonrisa y un ambiente calidísimo que te hacía sentir como en casa. Cuando nos dieron la habitación, ¡madre mía! Era amplia, limpia y sumamente acogedora. Un lugar encantador donde podías relajarte al 100% después de un día ajetreado.

Y hablando del servicio, ¡espectacular! Todo el personal fue super amable y servicial. Te atendían con mucha paciencia y siempre con una actitud positiva. Definitivamente, le pusieron un gran toque especial a nuestro fin de semana. Además, si te gusta la buena comida, lo mejor de todo son los platos veganos. Aunque no están en la carta, ¡te los preparan si los pides! Imagínate la cara de envidia de los que no son veganos al probarlos. Un consejo: no te quedes con las ganas.

Ahora, justo tengo que mencionar un detalle más: el ruido. La ubicación es bastante central, pero eso a veces viene con el precio de las paredes finas. Se escucha un poco todo, desde los muelles de la habitación de al lado hasta el bar. Para nosotros no fue un gran problema, pero si eres sensible al sonido, tenlo en cuenta. Aún así, la comida y la atención hacen que todo valga la pena.

Y ahora, al tema de si es necesario alojarse en el hotel para disfrutar del restaurante. Pues mira, aunque estuvimos hospedados y lo pasamos increíble, también se puede disfrutar de la experiencia gastronómica sin quedarte a dormir. El restaurante tiene su propio encanto y sería una pena no probar esos platos chispeantes que ofrecen, aunque solo sea por una buena comida en un ambiente tan bonito. ¡Sin duda, vale la pena visitarlo!

Fotografías Casa Palacio Uclés by Domingo Sánchez

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