
La Espiga es un restaurante acogedor en Pl. de la Constitución, 13, Valdemorillo, que se ha ganado el corazón de muchos por su oferta de raciones variadas y a precios razonables. Si buscas un lugar con buen ambiente para disfrutar de una comida deliciosa, este es el sitio perfecto. Lo mejor, sin duda, son sus impresionantes desayunos que conseguirán que empieces el día con buen pie.
Además, su terraza es perfecta para esas mañanas soleadas o para relajarte después de un día ajetreado. Con un servicio rápido y un ambiente fresco, La Espiga se convierte en un excelente punto de encuentro. No olvides hacer una reserva llamando al 918993736, porque los días de mucho movimiento, seguro que querrás tener asegurada tu mesa.
La Espiga
Horarios La Espiga
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
| nan | 8:00–24:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Espiga
Dónde se ubica el restaurante La Espiga
¡Hola, amigos! Si andáis por Valdemorillo, tenéis que hacer una parada en La Espiga, que se encuentra en Pl. de la Constitución, 13. Este bar-restaurante es pequeño pero tiene un encanto especial que lo hace destacar. La comida es de muy buena calidad y el ambiente es genial para charlar con amigos, ya que el nivel de ruido es bajo. Ideal para grupos de 3 a 4 personas, aquí podréis disfrutar de un buen rato sin tener que gritar. Ah, y el precio es bastante razonable, ¡entre 10 y 20 euros por persona!
Una de las cosas que más me gusta de La Espiga es su agradable terraza. Si el tiempo acompaña, no hay nada mejor que saborear un plato combinado o un brunch, gracias a la amplia variedad de platos que ofrecen. Un día fui con mis amigos y pedimos varias cositas para picar. ¡La carne a la piedra estaba riquísima! Además, la ensalada mixta es generosa y siempre fresca. El servicio es rápido y amable, estos chicos saben cómo hacer que te sientas como en casa.
No puedo dejar de mencionar lo bien que se portan con nosotros cuando vamos a tomar el aperitivo, ¡son súper simpáticos! La última vez nos ofrecieron un aperitivo de paella que estaba delicioso. Si estáis buscando un sitio donde relajarse con buena comida y un servicio de 10, definitivamente tenéis que visitar La Espiga. ¡Os prometo que no os arrepentiréis!
Entonces, para responder a la pregunta del millón: ¿Dónde se ubica el restaurante La Espiga? Pues en Pl. de la Constitución, 13, 28210 Valdemorillo, Madrid. Un lugar en el centro del pueblo que tiene todo lo que necesitáis para pasar un buen rato. ¡Nos vemos ahí!
Qué tipo de comida ofrece La Espiga
Como te contaba, mi experiencia en La Espiga fue de lo más decepcionante. Empezando por un menú diario que cuesta 13.50€, donde de primero me plantaron unos espaguetis a la carbonara que no sabían a nada. Y de segundo, un filete de pollo con patatas congeladas que parecía que habían sacado del fondo del congelador. ¡Incluso la merluza empanada sabía a lo mismo! Lo mejor, desde luego, era el vino, que, para ser sinceros, sabía más a jabón que a otra cosa. Si a eso le sumas que las mesas estaban sucias y había cinco camareros dando vueltas, el desorden era total. Al final, fue un disgusto completo, y la verdad, ahorraros la visita, que no vale la pena.
Después de esa experiencia, decidimos probar otra cosa. La verdad es que el sitio tiene un ambiente bonito y limpio, perfecto para un local de paso. Pero, a pesar de que el lugar resulta acogedor, la comida sigue sin brillar. Nos atendieron rápido, eso sí, pero no esperes mucho más. La verdad, el menú seguía siendo bastante básico, y si le tienes que dar puntos, pues digamos que es un típico sitio donde te cobran el doble por un comida bastante floja.
Y hablando de cenas, ¡vaya historia! Llegamos bien tarde, alrededor de las 10 de la noche, y la terraza estaba a reventar. Cuando conseguimos una mesa, el camarero apenas nos dio oportunidad de pedir comida antes de que soltó la bomba de que la cocina ya había cerrado. Un servicio que deja mucho que desear, ¿no? Así que, ni siquiera un par de aceitunas para matar el hambre. ¡Un desastre!
Finalmente, para aquellos que se pregunten, ¿qué tipo de comida ofrece La Espiga? Pues, en resumen, lo más conocido parece ser lo básico como pasta, pollo y pescados empanados, pero, sinceramente, no esperes una experiencia gastronómica memorable. Hay muchos otros bares en Valdemorillo que ofrecen precios más razonables y, por supuesto, mejor atención. ¡Afuera hay un mundo de posibilidades para disfrutar de una buena comida!
Cuál es la especialidad del restaurante
Y hablando de La Espiga, la verdad es que es un sitio que genera opiniones bien variadas. El ambiente en la plaza es muy agradable, sobre todo si decides disfrutar de una comida al aire libre. Estar en el centro de Valdemorillo le da un plus. Pero, bueno, el menú del día ha dejado a algunos con un sabor agridulce. 22€ un sábado, la verdad es que puede resultar un poco caro en comparación con lo que presentan en el plato. Al menos la comida no está nada mal, y la terraza es un rincón bonito.
Por otro lado, si decides ir con amigos para tomar algo, tienes que probar la carne a la piedra y la tosta de gulas con gambas. ¡No te quedes solo en el desayuno! Desde que lo leí, me dieron ganas de hacer una visita solo para saborear eso. El ambiente es excelente y por unos 20-30€ por persona, la calidad realmente acompaña la experiencia, con un servicio que suele ser amigable. Ideal para una noche de tapeo .
Ahora, la experiencia del desayuno ha dejado a más de uno con un mal sabor de boca. Pagar 70€ por un desayuno para 5 adultos y 2 niños, y que además todo llegue con retraso, pues no es lo ideal. Aunque el servicio fue amable, ese precio parece más de un restaurante de lujo que del tipo de lugar que esperas encontrar. Y no ver la carta antes de pedir es una jugada bastante arriesgada, la verdad.
Y si te preguntas cuál es la especialidad de La Espiga, parece que la tortilla de patata y el café espresso sorprenden a muchos. Si eres ciclista, es una parada obligatoria para tomar un buen café después de rodar un rato. Así que, aún con sus altibajos, siempre hay algo que puede destacar. ¡No dudes en probarlo y sacar tu propia conclusión!
Son las raciones en La Espiga asequibles
Y, bueno, ¿qué te puedo decir de La Espiga? He estado ahí unas cuantas veces y, la verdad, tengo sentimientos encontrados. Una vez, me pedí un sándwich mixto que, sorpresa, no me dejaron pedir. Se notaba que el camarero estaba un poco avergonzado cuando me dijo que los cocineros habían decidido no hacer sándwiches, a pesar de que aparecía en la carta. Agradezco que al menos se acabe la ilusión antes de que llegue la cuenta, pero si no lo van a preparar, ¿por qué lo ponen en la carta? Un poco raro, ¿no? La comida en general me ha parecido bastante floja.
Y hablando de flojo, la última visita fue un desastre total. Hacía 33 grados fuera y, como si nada, el aire acondicionado no funcionaba. Pedí unas croquetas de pollo que parecían más bien de congelador, y los huevos rotos eran aceitunas al lado de lo que me esperaba. Encima, el jamón era casi una ilustración de cómo no servir ese plato. Lamentable. Me desilusioné por completo, y eso que le tenía cariño a ese lugar.
En mi última visita, el servicio fue un verdadero caos. Tardaron una eternidad en atenderme y, cuando lo hicieron, al parecer, se olvidaron de mi comanda. Tardaron más de una hora en servir la comida. Es frustrante, especialmente con tanta competencia en la plaza. Parece que la gente de la zona ha encontrado alternativas más atractivas, porque la mayoría se mueve a los otros bares cercanos. Eso ya dice mucho.
Y cuando se trata de precios, ten cuidado. Pedí un par de zumos de melocotón y un doble con limón y, a la hora de pagar, casi me caigo de la silla: 24 euros por nada. Si me pones esos precios, al menos dame un buen servicio o algo decente de comer. Y, oye, no es excusa que digan que tienen poco personal. Vi al cocinero paseando e incluso hablando por el móvil mientras la clientela esperaba. Así que, para responder a la pregunta sobre si son asequibles las raciones en La Espiga: más bien no, y mucho menos si acabas saliendo decepcionado. A veces es mejor invertir en un lugar donde la experiencia vale lo que pagas.
Cómo es el ambiente del restaurante
Y ya que estamos, hablemos de La Espiga en Valdemorillo. La verdad es que no han tenido mucha suerte últimamente, y aunque uno siempre espera un poquito de buena experiencia al ir a comer o a tomar algo, aquí parece que se han olvidado de eso. Te cuento, porque de verdad que es de lo más frustrante. Imagínate, llegas y te encuentras al personal dedicando más tiempo a charlar entre ellos que a atender a los clientes. La terraza... bueno, mejor dicho, la *no atención* en la terraza. ¡Tienes que levantarte para pedir las bebidas y la comida! ¿En serio? Es como si estuvieran jugando a ser invisibles. Y lo que te ofrecen, en fin, las patatas todavía congeladas y poquísimo sabor en los platos. Para que te hagas una idea, si pides la oreja, casi es una ruleta: o la recibes cruda o te la calientan en el micro. No merece ni un euro.
Y el tema de los precios, ni hablemos. Te venden la carta de una manera que parece barata, pero si no pones atención, puedes terminar pagando el doble. Eso es justo lo que le pasó a un grupo que fui con ellos, que pensaron que había algo especial al pedir una ración mediana, y se llevaron un buen susto. Creo que salieron de allí deseando no haber entrado jamás. Las ensaladas eran casi un insulto y las croquetas, carísimas para lo que eran. Y eso de los filetes llenos de nervios… ¡ay Dios! De verdad, la comida es un desastre.
Además de todo esto, el servicio tampoco ayuda. Un camarero que se comporta como si te estuviera haciendo un favor al tomarte la orden, eso no se le puede permitir a un cliente. Normal que se marchen sin pensar en regresar, ¿no? Es realmente frustrante ver cómo alguien puede dar una atención tan *desagradable* en un lugar que debería ser acogedor.
Y los precios, ni hablemos. Te cobran 3.70€ por un tercio, cuando en Madrid puedes encontrarlo incluso más barato. Una locura. Lo que debería ser una salida normal con amigos se convierte en una experiencia económica de espanto. En fin, aunque lo que hay dentro pueda parecer prometedor, la realidad es que el ambiente es bastante opaco y decepcionante. No hay ese calorcito de un buen restaurante, más bien es un espacio que deja mucho que desear. En resumen, si buscas un buen rato acompañado de buena comida, La Espiga puede que no sea el lugar ideal.
Qué horarios tiene La Espiga para el desayuno
La verdad es que La Espiga tiene un encanto en su ubicación, pero lo que hemos escuchado sobre la atención deja mucho que desear. Imagínate, vas con ganas de disfrutar una buena comida y te encuentras con un dueño que parece que no tiene ni idea de cómo tratar a los clientes. La falta de educación y ese tono despótico han hecho que muchos, incluso clientes habituales, se hayan marchado. Y es que, ¿cómo puedes querer volver a un sitio donde te tratan así? En un restaurante, al final, lo más importante es que te hagan sentir bien. Es una pena absolutamente ridícula que personas con esas actitudes estén en la hostelería, cuando hay tanta gente buscando trabajo.
Y ya ni hablar del tema de la comida. ¡Una ensalada de lechuga de bolsa por 11€! Eso es un chiste y no precisamente gracioso. Después de escuchar eso, me quedé pensando si realmente vale la pena gastar dinero aquí. Y aunque las tostas de solomillo parecían salvables, la de gulas con gambas resultó ser tan salada que no la pudimos ni disfrutar. Parece que tienen mucho trabajo por delante para mejorar, a ver si algún día les llamamos a Chicote para que les dé un toque, ¿no?
En cuanto a los precios de las bebidas, el precio de la Coca Cola ha sido el colmo. 2,90€ por una mini botella, cuando en otros bares del pueblo se consigue mucho más barato. Vale que la camarera era muy maja, pero entre la tardanza del servicio y alguna actitud de los camareros, ganas de volver se van esfumando. A veces uno busca un sitio agradable donde sentarse y tomar algo, y parece que este no es el lugar ideal.
Por cierto, si te estás preguntando sobre los horarios para el desayuno, La Espiga abre por la mañana y sirve desayunos desde las 8:00 hasta las 11:30. No es que hayamos escuchado recomendaciones sobre ello, pero al menos hay algunas opciones de café y tostadas. Sin embargo, puede que merezca la pena buscar otros lugares para empezar bien el día, ¿no crees?
Es recomendable hacer una reserva en La Espiga
La verdad es que si buscas un lugar con buena comida y buen rollo, La Espiga te va a enamorar. Este restaurante en Pl. de la Constitución, 13, no es solo un sitio más donde comer; es como el rincón donde se juntan los amigos para disfrutar. Las pintas de cerveza bien frías y ese aroma a parrilla que viene de la cocina te hace querer quedarte un ratito más. Además, si estás con ganas de algo especial, sus tapas son una maravilla. ¡Tienes que probar las croquetas!
Y si te gusta un buen plato de pasta, te cuento que son unos maestros en hacer que cada bocado sea una experiencia. Ya sea que elijas un espagueti al pesto o una pasta a la arrabiata, lo van a clavar. Y, si eres más de la carne, no te puedes perder su entrecot, que es simplemente brutal. La verdad es que el chef sabe lo que hace, y cada plato refleja su pasión por la buena cocina.
Lo mejor de todo es que el ambiente es tan acogedor que no te da la sensación de estar en un restaurante típico, sino más bien en casa de un amigo al que le encanta cocinar. Conversaciones animadas, risas a raudales y esa decoración que combina lo rústico con un toque moderno hacen que quieras quedarte más tiempo del que planeaste.
Ahora, hablemos de algo importante: ¿Es recomendable hacer una reserva en La Espiga? En los fines de semana, definitivamente sí. Este sitio suele llenarse rápido, y nada es más frustrante que llegar con hambre y no encontrar mesa. Así que si quieres disfrutar de una buena velada sin contratiempos, mejor mándales un mensaje o llama con antelación. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!








