
En Benimantell, un rincón de tranquilidad rodeado de naturaleza, se encuentra el Hostal y Restaurante El Trestellador, el lugar perfecto para escapar del bullicio. La comida es un verdadero festín; el otro día, disfrutamos de un buen puñado de platos, y debo decir que las chuletas de cordero y el entrecot estaban para chuparse los dedos. Muy recomendable también el gazpacho, ¡una explosión de sabor! Solo tened cuidado con el precio del agua y el pan, que nos sorprendió al mirar el ticket.
Este sitio está abierto todos los días de 13:00 a 16:00 y durante los meses de verano también por la noche, lo que hace que cenar en la terraza con esas vistas espectaculares sea un lujo. Si planeas ir algún fin de semana, no olvides hacer una reserva anticipada, ya que se llena rápido. Además, si te apetece quedarte a pasar la noche, cuentan con alojamiento y hasta piscina exterior para disfrutar al máximo de este entorno idílico.
El Trestellador
Horarios El Trestellador
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00 |
| miércoles | 13:00–15:30 |
| jueves | 13:00–15:30 |
| viernes | 13:00–15:30 |
| sábado | 13:00–16:00 |
| domingo | 13:00–16:00 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Trestellador
Dónde se encuentra el Hostal y Restaurante El Trestellador
¡Hey! Si aún no has probado la comida de El Trestellador, te lo estás perdiendo. Es uno de esos lugares que te roban el corazón, y yo, sinceramente, llevo yendo desde que era pequeña. Hace una semana, volví después de un tiempo, y, déjame decirte, ¡nunca decepciona! La olleta y el arroz estaban igual de espectaculares que los recordaba. Todo lo que sirve está hecho con tanto cariño que se nota en cada bocado. Si estás buscando un sitio donde disfrutar de platos típicos de la zona, este definitivamente tiene que estar en tu lista. Y justo por eso, ¡no tardaré en volver!
Lo que me gusta de El Trestellador es que tienen un menú por 27€ que es una maravilla. Empiezas con varios entrantes y luego puedes elegir entre diferentes arroces o la clásica olleta. Y si te gusta el cordero, ¡tienes que probarlo! Delicioso, con un servicio amable y estupendo. Además, las vistas son otro punto a favor; te sientes en un pequeño paraíso, ideal para disfrutar con amigos o en pareja. Siempre he salido muy contenta de ahí.
Aunque mi última experiencia hace algunos años fue muy positiva, la vez más reciente no fue tan espectacular. Algunas cosas, como las croquetas, sabían a bolsa, y los calamares no estaban a la altura. Me pareció un poco caro para lo que nos ofrecieron esa vez, pero, ¡vaya! El cordero todavía estaba buenísimo, así que quizás fue solo un mal día en la cocina. Sin embargo, lo que nunca cambia es el increíble servicio de los camareros, que siempre son un encanto y te hacen sentir como en casa.
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Hostal y Restaurante El Trestellador?, está en Partida Trestellador, 0, 03516 Benimantell, Alicante. ¡No dejes pasar la oportunidad de probarlo! Te prometo que volverás con ganas de repetir. ¡Nos vemos allá!
Qué tipo de ambiente ofrece El Trestellador
Así que, ya sabes, El Trestellador es un lugar que realmente vale la pena visitar si estás buscando una escapada a la montaña a solo una hora de Alicante y un poco menos desde Alcoy. En cuanto llegas, te envuelves en esa atmósfera acogedora que hace que te sientas como en casa, pero con un toque especial que solo los sitios así pueden ofrecer. No te olvides del gazpacho, ¡está espectacular! Es uno de esos platos que no puedes dejar pasar. Te lo juro, cada cucharada es un abrazo fresco en un día caluroso.
El servicio también es un gran punto a favor. Tuve la suerte de ser atendido por un camarero encantador, un chico latino muy moreno que se notaba que disfrutaba lo que hacía. Era muy atento y siempre estaba pendiente de que tuviéramos todo lo que necesitáramos. Y las vistas... madre mía, son simplemente impresionantes. Imagina sentarte en la terraza mientras disfrutas de tu comida, rodeado de montañas y un paisaje de ensueño. ¡Es algo que simplemente no te puedes perder!
Aunque, no todo es perfecto, ¿verdad? Hubo alguna queja sobre el trato al cliente en la línea de reservas. Es una pena que alguien tenga una mala actitud, pero no dejes que eso te desanime para ir. Al final, las valoraciones positivas superan con creces las negativas. Muchos han salido encantados, sobre todo por el arroz con costra y la pericana, que son delicias para el paladar.
Así que, ¿qué tipo de ambiente ofrece El Trestellador, te preguntas? Pues es un sitio romántico, tranquilo y acogedor, perfecto para ir en grupo o en pareja. Imagínate disfrutar de una cena tranquila con buena compañía, unas vistas alucinantes y, para rematar, un servicio que te hace sentir especial. Definitivamente es un descubrimiento que querrás repetir. ¡Hasta la próxima visita!
Qué platos se destacan en el restaurante
La última vez que fuimos a El Trestellador, de verdad que nos quedamos enamorados. Un lugar precioso donde la comida está hecha con intención y se nota. Cuando llegas, ya te envuelve esa atmósfera acogedora. La terraza con vistas a la montaña es un auténtico lujo, ideal para disfrutar del ambiente mientras saboreas un buen plato. También me encanta que siempre hay algún menú especial según la temporada, como la famosa Olleta de blat que probamos y que estaba buenísima.
Eso sí, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché que hubo una experiencia no tan buena donde la comida tardó más de una hora y la camarera desaparecía de manera misteriosa. ¡Vaya fastidio! Pero la verdad, nuestra experiencia fue todo lo contrario. Nos atendieron de manera rápida y el servicio fue de 10, muy atentos incluso con las alergias de mi pareja. Los platos estaban abundantemente servidos y saben que eso siempre se agradece, ¿no?
Hablando de comida, el menú que probamos incluía tres entrantes, un principal y un postre por solo 27€. Elegimos el arroz al horno, que estaba espectacular, y como postre unas peras al vino que no puedes dejar pasar. También nos reunimos con unos amigos que pidieron chuletas y todos coincidimos en lo mismo: ¡la comida aquí es de calidad! Aunque he de decir que algunas opiniones mencionan que ciertas guarniciones podrían ser un poco escasas, pero en nuestra mesa todos quedamos contentísimos.
Así que, si tienes ganas de probar algo delicioso, no dudes en pedir el arroz al horno, las croquetas, y no olvides dejar espacio para el postre. Cada plato que sale de la cocina es una muestra del sabor auténtico de la terreta. Y, por supuesto, asegúrate de disfrutarlo en la terraza; las vistas hacen que la experiencia sea aún más especial. En definitiva, El Trestellador es un sitio donde vale la pena volver. ¿Te animarás?
Cuáles son las recomendaciones de comida en El Trestellador
Así que ya sabes, si te animas a hacer una escapada a El Trestellador, tienes que preparar tus papilas gustativas porque, por lo menos en mi experiencia, el menú es bastante decente. Estuvimos un grupo de amigos y pedimos un par de platos que definitivamente valen la pena probar. La sopa de verduras estaba riquísima, perfecta para esos días frescos de montaña. Y no puedo dejar de mencionar el gazpacho manchego, un clásico que no falló. Eso sí, después de comer tanto, yo ya no pude pedir postre; ¡me quedé saciado! Y lo mejor es que los precios son súper asequibles, especialmente para un lugar con esas vistas.
Hablando de las vistas, ¡madre mía! Desde el salón puedes disfrutar de unas panorámicas estupendas del valle de Guadalest. El lugar tiene un encanto especial, con un ambiente muy acogedor que no se llena de gente, lo que lo hace perfecto para relajarse y disfrutar de la compañía. Eso sí, hay que tener un poco de paciencia con el servicio, que aunque es en su mayoría amable, a veces parece que no retienen la información del pedido. En nuestro caso, llegamos a las 14h30 y empezamos a comer casi a las 16h. ¡Vaya faena!
Sin embargo, no todo es negativo. Hubo gente en nuestra mesa que alabó el arroz al horno. Ese plato se llevó el título de favorito entre varios. Si vas, asegúrate de dejarte un hueco para el postre; ¡los tamaños son enormes! Aunque hay críticas mixtas sobre la calidad de algunos platos, parece que las croquetas son un must, especialmente las de espinacas. A pesar de que algunos platos no estaban al 100%, visitamos el lugar con ganas de disfrutar y la buena energía del ambiente casi compensó eso.
Entonces, ¿cuáles son las recomendaciones de comida en El Trestellador? Sin duda, el arroz al horno, la sopa de verduras, y no te olvides de probar las croquetas de espinacas. Y si el gazpacho manchego aparece en el menú, ¡ve a por él! Eso sí, estate preparado para algunos altibajos en el servicio, pero puede que valga la pena por las vistas y el ambiente tan relajante. ¡Espero que disfrutes tu visita!
A qué hora está abierto el restaurante durante el día
Si alguna vez estás por el valle de Guadalest, no te puedes perder El Trestellador. Hicimos una parada ahí y, sinceramente, fue la decisión más acertada de nuestro viaje. Comimos de lujo, y no solo eso, el precio estaba más que razonable. En nuestro grupo, que éramos unos cuantos, pedimos dos menús y puedo decirte que quedamos todos encantados. La bebida corre por tu cuenta, pero tienen una carta de vinos que no decepciona. ¡Precios asequibles y una variedad que te hará querer probarlos todos!
Entre lo que degustamos, el embutido y las croquetas caseras se robaron el show. Y los chipirones con ajos y pasas… ¡Uff! La combinación de sabores es puro placer. Ah, y no puedo olvidar el arroz al horno. ¡Vaya por Dios! Vino en abundancia, pero tuvimos que rendirnos ante tanto delicioso platillo y dejarnos algo en el plato. El postre casero fue la guinda del pastel. La única nota "negativa" fue el pan valenciano, que para mi paladar, le faltó un poco de fuerza, pero la tarta de chocolate fue un auténtico acierto.
El trato que recibimos fue para quitarse el sombrero. Un chico súper amable con un ojo excepcional para el servicio. Si alguna vez te lees aquí, ¡gracias! Lo mejor es que es un lugar tranquilo, rodeado de naturaleza y, la madera de las mesas en la terraza, junto con las vistas, hace que la experiencia sea aún más mágica. Aparcar no es un problema, hay muchas plazas libres alrededor del restaurante y es totalmente gratuito.
Si te preguntas sobre los horarios, El Trestellador tiene unas horas bastante flexibles. Normalmente está abierto desde la mañana hasta la tarde, así que tendrás tiempo suficiente para disfrutar de un buen almuerzo o cena después de explorar la hermosa zona. No hay duda de que es un lugar para repetir, tanto por la comida como por la experiencia. ¡Siempre hay excusas para volver a disfrutar del paisaje y la buena gastronomía que ofrecen!
El Trestellador ofrece cena en la terraza por las noches
Y hablando de El Trestellador, no puedo dejar de recordar lo bien que comí allí. Tienen un menú muy concreto que se centra en la comida de montaña típica alicantina. De hecho, probé el arroz al horno por primera vez y, ¡vaya, qué maravilla! Además, las croquetas caseras son un espectáculo por sí solas, y si te gusta experimentar, la ensaladita de ahumados y salazón es una opción más que rica. Eso sí, un poco elevado de precio, pero si consideras las vistas que ofrece el Valle de Guadalest, vale la pena.
El ambiente también es un punto a favor; el lugar es tranquilo y está rodeado de naturaleza, lo que lo hace ideal para una escapada en pareja o con amigos. Si estoy siendo sincero, el servicio fue bastante atento y, aunque los precios pueden parecer altos, la calidad de lo que se sirve justifica un poco la inversión. A veces, hay que darle valor a la experiencia completa, ¿no crees?
Uno de mis platos favoritos, sin duda, fue l’olleta, que estaba simplemente deliciosa. Y ni hablemos de los raviolis de langostinos; esos estaban para chuparse los dedos. Aunque a algunos les pareció que las raciones eran un poco escasas, yo creo que la calidad compensa en gran medida. Si vas en grupo o con la familia, es un lugar que podrías considerar, sobre todo si quieres disfrutar de unas buenas vistas y un ambiente relajado.
Ahora, respecto a la cena, sí, El Trestellador ofrece cena en la terraza por las noches. Así que imagínate, disfrutando de la brisa y de las espectaculares vistas mientras degustas unos platos deliciosos. Es más que recomendable si buscas un plan diferente para la cena y, quien sabe, tal vez la compañía haga la experiencia aún más memorable. ¡Ah, y no olvides hacer reserva, que esto se llena rápido!








